Para nuestro acto de clausura practicamos canciones, bailes y pequeñas palabras para decir frente a nuestras familias. No necesitamos hacer cosas difíciles: lo más importante es divertirnos, participar y sentirnos orgullosos de nuestro esfuerzo.
Durante la celebración, invitamos a las familias a mirar nuestros trabajos y a aplaudir cada presentación. Podemos cerrar con una canción de despedida, un abrazo grande y la entrega de los diplomas.
Lea más: Música y danza: jugamos, escuchamos y nos movemos
La clausura no solo marca el final de las clases. También celebramos todo lo que compartimos: cuando jugamos, imaginamos, preguntamos, creamos y aprendemos juntos.
Museo de recuerdos

En algunos salones creamos un «museo de los recuerdos». Colgamos nuestras primeras actividades y las comparamos con las que hacemos ahora. ¡Nos sorprende ver cuánto crecimos y cuánto aprendimos!
También preparamos una exposición de proyectos. Podemos mostrar los dibujos, las pinturas, los cuentos, las fotografías y los trabajos hechos con materiales reciclados. Así mostramos lo que aprendimos sobre los animales, las plantas, los colores, las estaciones del año o nuestra comunidad.
Actividad: ¡Nuestro árbol de los aprendizajes!

¿Qué aprendimos durante el año? Creamos un árbol entre todos para mostrar cuánto crecimos y qué cosas lindas descubrimos en la salita.
Lea más: Salimos a conocer nuestra localidad: observamos e investigamos juntos
Materiales
- Una cartulina grande o papel de estraza (kraft).
- Papeles de colores.
- Hojas secas o de papel, previamente recortadas en forma de hojas de árbol.
- Crayones, lápices de colores o marcadores.
- Pegamento.
- Fotografías o dibujos de las actividades realizadas durante el año (opcional).
Procedimiento
1. Preparamos el árbol. Con ayuda de la maestra, dibujamos un tronco grande con ramas sobre la cartulina y lo colocamos en una pared o en un lugar visible.
2. Recordamos lo aprendido. Conversamos sobre las cosas que descubrimos durante el año: los animales, las plantas, los colores, las canciones, los cuentos y los juegos compartidos.
3. Creamos nuestras hojas. Cada niño recibe una hoja de papel y realiza un dibujo de lo que más le gustó aprender o hacer en la salita. También podemos pegar una fotografía o pedir a la maestra que escriba una frase que el niño dicte.
4. Armamos el árbol. Pegamos todas las hojas en las ramas. ¡Cada una representa una experiencia y un aprendizaje!
5. Compartimos con las familias. Durante el acto de clausura o la exposición, mostramos nuestro árbol y contamos qué dibujamos. Podemos hacerlo individualmente o en pequeños grupos.
