Muchos tienen que lidiar con situaciones de violencia intrafamiliar, con la separación de sus padres, con padres ausentes por compromisos laborales, con familias ensambladas, con carencias económicas, con carencias afectivas, con la falta de límites, en fin, con innumerables situaciones que afectan inevitablemente el clima escolar.
Debemos preparar a nuestros alumnos con herramientas con las que puedan hacer frente a los distractores tecnológicos a los que viven conectados perdiendo el contacto personal y con la vida real. La mente de nuestros alumnos se distrae con facilidad y distorsionamos la realidad.
- Algunas condiciones recomendables antes de empezar a practicar Mindfulness o Atención Plena en el aula
1. Rutina
Es importante practicar los ejercicios como una rutina, puede ser a primera hora de clases, después del recreo o antes de la salida. Los ejercicios de respiración son muy buenos antes de un examen, una prueba oral, una exposición, etc.
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2. Aceptación
Insistimos en decirles a nuestros alumnos: Eres maravilloso tal y como eres. No intentes ser otra persona, no existe en este mundo otra persona igual a ti. Todo lo que buscas está dentro de ti. Acéptate, valórate y ámate tal y como eres.
Otras frases que podemos utilizar en esta etapa son:
- Vivo en el presente. Habito en el presente. Disfruto mi presente.
- El momento es ahora. Vivo ahora.
- El ayer ya no existe, ya pasó. El mañana todavía no llegó.
3. No juzgar
Ser imparciales, sin poner etiquetas a los pensamientos, sensaciones y emociones, sin considerar que las cosas son correctas o incorrectas; de esta manera nos centramos en los hechos, dejamos de juzgar. Muchas veces lo que vemos no es lo que realmente sucede.
4. Autocompasión
No podemos pedir a nuestros alumnos que desarrollen la empatía o la compasión hacia los demás, si no empiezan a sentir autocompasión. Pero autocompasión entendida no como lástima de uno mismo, autocomplacencia, autoindulgencia o egocentrismo, sino como testigo del propio dolor, de que hay días que no nos sentimos bien, de que hay cosas que debemos cambiar en nosotros mismos, cosas que pueden causarnos dolor, y responder a este dolor con amabilidad y comprensión.
Practicamos:
1. Cuando nos asaltan emociones negativas, buscamos un lugar tranquilo.
2. Cerramos los ojos.
3. Ponemos la mano sobre el corazón y nos concentramos en nuestra respiración.
4. Mientras respiramos, repetimos:
- Hoy no me siento bien…
- Pronto pasará…
- Me sentiré mejor…
Con esta técnica, el estado de ánimo cambiará poco a poco, ya que el cerebro es «fácil de engañar », si repetimos constantemente lo bien que nos sentimos, pronto empezaremos a sentirnos mejor, a bajar la ansiedad y controlar nuestras emociones.
