El siglo XVIII en la historia. La Revolución francesa

Pintura histórica realizada posteriormente para representar la toma de la Bastilla.
Pintura histórica realizada posteriormente para representar la toma de la Bastilla.Archivo, ABC Color

En números anteriores, estuvimos abordando el siglo XVIII en la historia. Una época muy especial, cargada de cambios en las formas de pensar y acciones para llevar a cabo las nuevas ideas. Así la ilustración trajo aparejadas nuevas concepciones que se vieron reflejadas en el ámbito social y político. Sin dudas uno de los hechos más trascendentes de este siglo fue la Revolución francesa, tanto por su resultado inmediato como su proyección al futuro.

La Revolución francesa

El modelo político en Francia antes de la Revolución: El antiguo régimen

El Antiguo Régimen se identifica con el sistema de monarquías absolutas que fueron implementados especialmente en Europa desde fines de la Edad Media. Bajo este régimen, los monarcas conjugaban bajo su mando todos los poderes del Estado, todas las decisiones recaían sobre el monarca: economía, administración, relaciones exteriores, guerra, etc. Este sistema se sostenía en una compleja burocracia, constituida principalmente por los consejeros y ministros, el ejército y la diplomacia. Durante el siglo XVII, estas monarquías se fortalecieron con las ideas filosóficas de un clérigo de apellido Bossuet, quien en su obra «Política según las Sagradas Escrituras», afirmaba que el poder era transmitido al rey directamente por Dios, y por esta razón el rey no respondía al pueblo o a sus súbditos, sino que solo ante la divinidad. De esta manera, se legitimaba su poder en la religión y, por lo tanto, se convertía en irreprochable.

La sociedad y la economía en Francia antes de la Revolución: Piden pan, no les dan.

El antiguo régimen provocó una gran separación entre la clase privilegiada y la no privilegiada. La clase privilegiada compuesta principalmente por la nobleza y el clero: no pagaban impuestos, eran dueños de la tierra y acaparaban los cargos públicos, no trabajaban y eran mantenidos por la clase no privilegiada. La clase no privilegiada, conocida también como Tercer Estado, estaba compuesta tanto por la burguesía, la clase trabajadora, los profesionales y los campesinos: pagaban fuertes impuestos, no eran dueños de tierras y eran los que generaban riqueza y sobre los que se asentaba el Estado. La situación se tornó crítica cuando las malas cosechas, la escasa producción y la escasez de alimentos provocaron hambre y estancamiento de la población.

La toma de la Bastilla

Fue un momento decisivo. El 14 de julio de 1789, la Bastilla, fortaleza y prisión política que simbolizaba la opresión del Antiguo Régimen francés, fue atacada por una multitud formada principalmente por sans-culottes, pertenecientes al Tercer Estado. A la pobreza generalizada, el hambre y los despilfarros de la monarquía, la destitución del ministro Necker desató la rebelión. El acontecimiento marcó un importante punto de inflexión en el que se redujeron los poderes del rey y se inició el proceso de desmantelamiento de la monarquía.

APRENDE MÁS

1. El test rápido

Antes de la Revolución francesa, la sociedad se dividía en tres grupos. ¿Quiénes sostenían económicamente al Estado y pagaban todos los impuestos?

a. La nobleza y el rey.

b. El clero (la Iglesia).

c. El Tercer Estado (burgueses, campesinos y trabajadores).

d. Los diplomáticos extranjeros.

2. Verdadero o Falso

a. ( ) El clérigo Bossuet afirmaba que el poder del rey venía directamente de Dios.

b. ( ) La toma de la Bastilla ocurrió porque el rey Luis XVI decidió regalar la prisión al pueblo.

c. ( ) Antes de la revolución, Francia sufría una grave crisis de alimentos por malas cosechas.