Ayoreos, un universo a contar

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Tres realizadores prevén adentrarse en el universo Ayoreo, para la realización de un largometraje describiendo los diversos aspectos que hacen a su ser y también las amenazas que sobrellevan.

Asentados en el norte de la Región Occidental, los Ayoreos figuran entre las últimas parcialidades nativas en condición de aislamiento en su territorio ancestral a nivel mundial, manteniendo su forma de vida y su cosmovisión, como patrimonio transmitido de generación en generación, pero a la vez amenazado por la desaparición de su territorio a causa principalmente de la deforestación entre otros factores.

Miguel Armoa, Diego Rivas y Tagüide Picanerai, este último nativo Ayoreo, son las cabezas del proyecto audiovisual, seleccionado por el programa Ibermedia 2016. El proyecto se encuentra en fase de desarrollo, una de las partes más complejas del proceso fílmico, puesto a que implica recolectar todo tipo de informaciones para luego adentrarse en el mundo nivaclé para llegar a la mayor comprensión posible, detalló Armoa a ABC Color.

En investigaciones previas por distintos motivos en suelo chaqueño, tanto Armoa como Rivas, se toparon con historias fascinantes y por sobretodo desconocidas para el mundo no ayoreo, desde su contexto histórico, lenguaje y especialmente su cosmovisión.

El material pretende ir mas allá y retratar de que manera la cuestión social forma parte fundamental de este universo, actualmente amenazado de varias formas, avasallados por una suerte de colonización moderna que pone en riesgo la condición de aislamiento garantizado tanto por el estado como por tratados internacionales.

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“Su modo de vida está siendo afectado como nunca antes, por la destrucción de su territorio, como así también por una suerte de colonización moderna en todos sus aspectos, desde el religioso, económico y el medioambiental que es lo más valioso, afectando notablemente su modo de vida”, expresó el realizador.

Según datos manejados por organizaciones no gubernamentales, el territorio pasó de 11 millones de hectáreas a tan solo 200.000, atribuido a la deforestación, facilitada por la desprotección estatal al patrimonio natural de la parcialidad y que conservan historias de sus antepasados.

A causa de la pérdida de los bosques, algunos nativos se ven obligados a abandonar su condición de aislamiento voluntario, con todos los problemas que ello implica, generando la renuncia forzada a sus costumbres para adquirir otras que no son suyas.

Los realizadores prevén concluir el desarrollo del guión en el transcurso de los próximos meses a la par se buscan más recursos para llevar adelante el proyecto, para iniciar el rodaje el próximo año.