La seguridad en las torres grúa

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Imponentes torres metálicas se levantan en varios puntos de la capital y el área metropolitana. Las mismas tienen como objetivo el transporte de materiales. En el siguiente material conoceremos un poco más acerca de su manejo.

Por su altura, este tipo de máquinas llaman la atención y hasta producen cierta incomodidad en algunos transeúntes que pasan cerca, debido a la proximidad de la base con la vía pública.

Solo en zona de Aviadores del Chaco operan al menos seis grúas a poca distancia; cuatro de ellas corresponden al World Trade Center.

El ingeniero Germán Fretes, encargado general del mencionado emprendimiento, uno de los más ambiciosos de los últimos años, explicó que tales implementos se utilizan en el país desde hace varias décadas.

"En la actualidad tienen un alcance mayor que en épocas pasadas. Uno de los problemas a resolver en la construcción es el transporte vertical de materiales. Hoy en día, con una grúa se puede acelerar hasta un 50% de lo que antes se hacía a mano", detalló el profesional a ABC Color.

El alquiler de una grúa tiene un costo aproximado de US$ 4.000 a US$ 10.000, dependiendo del porte de la máquina, la velocidad de desplazamiento y la capacidad de carga. Las utilizadas para el área urbana asuncena generalmente ronda entre los 1.000 y los 1.500 kilos.

Las máquinas son manejadas por operarios paraguayos que están certificados por un instituto especializado que incluye teoría y práctica; no obstante, es en la práctica donde se adquiere el verdadero conocimiento de su operatividad.

Generalmente trabajan ocho horas al día, pero sujetos a horas extra. En ese caso se cuenta con un operador suplente que ingresa en horas de la tarde.

Fretes señaló que el número es aún insuficiente para la cantidad de grúas que se utilizan y por los proyectos futuros que se tienen a lo largo de la Avda. Aviadores del Chaco. En el WTC, los operarios más experimentados son acompañados por otros en formación.

Explicó que todos los trabajadores asignados al proyecto en cuestión cuentan con cobertura social del IPS y un seguro contra todo riesgo por obra.

Fretes señaló que, antes de iniciar un proyecto edilicio, el lugar de colocación es un factor de suma importancia, puesto que debe estar ubicado en un sitio donde el montaje y el desmontaje puedan realizarse sin afectar la seguridad de la obra.

El montaje está a cargo de profesionales uruguayos y españoles y es sometido a revisiones trimestrales. "Ninguna grúa puede cargar más de su capacidad máxima, posee un limitador de carga, velocidad, y freno", señaló.

El mantenimiento y reparación están a cargo de profesionales locales; "no obstante, cuestiones específicas como agregar tramos a la grúa necesariamente se requiere el concurso de especialistas extranjeros", acotó.

Señaló que el municipio otorga licencia para que la parte vertical sea colocada en una base segura, aun cuando esté situada cerca de la vía pública. En ese ámbito, el ingeniero señaló que la prohibición es para el componente horizontal, es decir que no tenga contacto con estructura alguna, ya seán árboles, cables, u otros edificios. 

"Durante la noche, cuando están fuera de servicio, se deja en libre giro en caso de fenómenos climáticos. El único requisito para la habilitación de una grúa es que no tenga limitaciones de giro", indicó.

Agregó que el municipio realiza visitas aleatorias o verificación de denuncias. Desde el inicio de la construcción del WTC solo se recibieron notificaciones especialmente por ocupación de la vía pública. En tales casos se dirime en un Juzgado de Faltas, donde las partes exponen sus argumentos. En el caso de la constructora, ésta debe garantizar contar con todos los permisos gestionados con anterioridad.

"En nuestro caso nunca nos vimos obligados a parar las obras porque estamos en regla", remarcó.

Según el arquitecto Luis Villalba, director general de Área Urbana de la Municipalidad de Asunción, las constructoras privadas son las responsables de la elección de las maquinarias a ser utilizadas.

En tanto el municipio se limita a vigilar el cumplimiento de las ordenanzas vigentes para la construcción e intervenir cuando el desarrollo de una obra tiene implicancia en la circulación en la vía pública, ya sea por movimiento de máquinas o vehículos de gran porte.

"Los constructores tienen la obligación de presentar un permiso para que se pueda resguardar una parte de la vía afectada, incluso con auxilio de la Policía Municipal de Tránsito. También deben comunicar al municipio cuando se hará algún movimiento de estructuras, para el acompañamiento y el desvío de tráfico si así se requiere", aclaró.

El funcionario municipal dijo que se observa una respuesta favorable de las empresas, adecuándose a las disposiciones municipales, especialmente cuando se trata de cargas de hormigón, uno de los trabajos más difíciles.

El arquitecto indicó que las intervenciones del municipio no son cotidianas ni permanentes, comúnmente son presencia con un tiempo determinado relacionados al tráfico en zona del WTC, "teniendo en cuenta que la zona de obras en la generalidad deben estar bajo su franja de protección que separe el proyecto de la vía pública", refirió.

Villalba explicó que, en caso de transgresión de las normas en el reglamento general de la construcción, éstas son penadas vía administrativa y, en caso de comprobarse exposición al peligro, interviene el Ministerio Público con sanciones más severas ya en esferas judiciales.

Por de pronto, cuatro grúas del WTC estarán en lo alto por los próximos 10 meses y se prevén más en otros proyectos de la zona.