De cárcel de perseguidos a prisión de represores

La ex Guardia de Seguridad es un lugar que sirvió para torturar, encerrar y hasta enterrar a los presos políticos de la dictadura de Alfredo Stroessner.

https://arc-anglerfish-arc2-prod-abccolor.s3.amazonaws.com/public/HVY42BABJRHYJOSQBRID5FQUWU.jpg

Paradójicamente, ese lugar actualmente sirve para albergar a los condenados por tortura de esa época.

La temible Guardia de Seguridad –así era conocida en tiempos de Stroessner– albergó a presos políticos que estaban contra la dictadura de Stroessner.

Ubicada sobre 24 Proyectadas y Yegros, en décadas pasadas era un lugar lejano de Asunción. Su predio era -y sigue siendo- una fortaleza policial que llega hasta las cercanías del río Paraguay.

PUBLICIDAD

Hasta allí también eran llevados los cuerpos de víctimas de las terribles torturas perpetradas en el antiguo local de Investigación de Delitos de la Policía, la temible “La Técnica”, y de los campos de concentración de la cárcel de Emboscada.

Los presos políticos de la Guardia de Seguridad eran prácticamente abandonados a su suerte, resguardados por la temible Policía de Alfredo Stroessner.

Las víctimas también sufrieron torturas y maltratos, según consta en documentos del “archivo del terror”. Para peor, muchas veces vieron cómo eran enterrados en el patio los restos de sus compañeros de lucha.

Desde el año 2009 hasta febrero de 2012, grupos especiales conformados por organizaciones de derechos humanos, mediante excavaciones en la ex Guardia de Seguridad, hallaron un total de 13 cuerpos pertenecientes a víctimas de la dictadura.

Poco después de la caída de Alfredo Stroessner en febrero de 1989, la Guardia de Seguridad pasó a llamarse Agrupación Especializada.

Lo irónico del caso es que la Agrupación Especializada recibió a los más brutales represores policiales, a fin de cumplir sus condenas impuestas por la justicia.

Camilo Almada Morel, alias “Sapriza”, Lucilo “Kururu Piré” Benítez, Juan de Dios Martínez y Agustín Belotto, quienes en el pasado fueron hombres poderosos y leales a Stroessner, hoy ven pasar sus días en celdas de la Agrupación Especializada de la Policía.

Uno de los represores más emblemáticos, el exjefe de Investigación de Delitos Pastor Coronel falleció postrado en la cama de una de las celdas de la Agrupación. Aquejado por una enfermedad, la muerte no le permitió cumplir la condena de 25 años de cárcel que soportaba.

Otro que pasó por la Agrupación Especializada fue el temible comisario Alberto Buenaventura Cantero, quien estuvo 11 años recluido en el cuartel policial. Falleció estando en libertad condicional.

La Guardia de Seguridad o Agrupación Especializada, un lugar que quedó para la nefasta historia de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989).

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD