Cineasta rechaza premio en Berlín en protesta por el genocidio en Gaza

La cineasta tunecina Kaouther Ben Hania
La cineasta tunecina Kaouther Ben Hania

La ex secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton y el actor Kevin Spacey estuvieron presentes entre otros invitados de alto perfil en la gala de Cine por la Paz en Berlín.

Durante la ceremonia, celebrada en el Hotel Adlon de Berlín, y con Bob Geldof como presentador, la cineasta tunecina Kaouther Ben Hania fue galardonada con el premio a la “película más valiosa” por su largometraje nominado al Oscar y al BAFTA La voz de Hind Rajab (The Voice of Hind Rajab, 2025).

En el evento anual, celebrado en el marco del Festival de Cine de Berlín, la Berlinale, aunque organizado de modo independiente, también se otorgó un premio honorífico a Noam Tibon, exgeneral israelí que aparece en The Road Between Us, documental canadiense sobre el rescate de su familia después del atentado del 7 de octubre de 2023.

Al subir al escenario, Ben Hania dejó en claro que veía el premio menos como un orgullo que como una carga. En medio de una semana sacudida por controversias sobre las relaciones entre cine y política, relaciones negadas en la Berlinale por voceros, organizadores y jurados del festival, la realizadora tunecina expresó su indignación ante la complacencia generalizada entre los profesionales de la industria cinematográfica.

Ben Hania se sumó de esta manera a la protesta de la escritora Arundhati Roy, quien pocos días antes, tras escuchar las declaraciones de Wim Wenders y otros en la rueda de prensa inaugural de la Berlinale, canceló su asistencia a este festival para no ser cómplice de sus políticas de colaboración con el negacionismo del gobierno alemán frente a la tragedia palestina.

“Siento responsabilidad más que gratitud”, dijo Ben Hania, dejando claro que el reconocimiento para The Voice of Hind Rajab representaba una carga más que un orgullo para ella.

La voz de Hind Rajab narra implacable y rigurosamente los aterradores últimos momentos de vida de la pequeña niña palestina Hind Rajab, que murió asesinada por el Ejército israelí en enero de 2024, a los cinco años de edad, y los vanos esfuerzos de los trabajadores de la Media Luna Roja por salvarla.

“Lo que le ocurrió a Hind no es una excepción. Forma parte de un genocidio. Y esta noche, en Berlín, hay quienes dieron cobertura política a ese genocidio al replantear la matanza masiva de civiles como legítima defensa, como circunstancias complejas. Al denigrar a las personas que protestan”, expresó la cineasta, en clara alusión, entre otros, a quienes desde la Berlinale han silenciado toda solidaridad con Palestina en estos días. “Pero, como sabrán, la paz no es un perfume para tapar la violencia, para que el poder pueda sentirse refinado y cómodo. Y el cine no es un lavado de imagen”, declaró.

Kaouther Ben Hania anunció finalmente que rechazaba el premio que acababan de otorgarle. “El Ejército israelí asesinó a Hind Rajab; asesinó a su familia; asesinó a los dos paramédicos que acudieron a salvarla, con la complicidad de los gobiernos e instituciones más poderosos del mundo”, dijo la realizadora. “Me niego a permitir que sus muertes se conviertan en el telón de fondo de un discurso cortés sobre la paz. No mientras las estructuras que las permitieron permanezcan intactas. Por eso, esta noche no me llevaré este premio a casa. Lo dejo aquí, como un recordatorio. Y el día en que, como un deber legal y moral, se busque la paz, una paz arraigada en la rendición de cuentas por el genocidio perpetrado, entonces regresaré y lo aceptaré con alegría”.