Memoria Viva: habilitarán réplica con piezas originales del primer cine de Encarnación

Museo Memoria Viva de Encarnación
Muebles, proyectores y otros elementos del primer Cine Imperial de Encarnación fueron donados al Museo Memoria Viva.Sergio González

Este sábado 28 de marzo, en el marco de la celebración del 411º aniversario de la ciudad de Encarnación, habilitarán un nuevo espacio en el Museo Memoria Viva, ubicado en el exmolino San José. Se trata de una réplica que emula el primer cine de la capital departamental, que data de 1938. Los muebles y equipos de época fueron donados por el hijo de la propietaria de este cine, el cual quedó debajo de la zona de relleno de la actual costanera, tras la suba de cota del río Paraná en el marco del Plan de Terminación de Yacyretá (PTY).

El vicepresidente de la Comisión Memoria Viva de Encarnación, Víctor González, adelantó que este sábado se realizará la apertura de un nuevo espacio en el museo ubicado en el exmolino San José, en la Costanera República del Paraguay, al costado de la playa. Se tratará de una exposición de piezas de época del “Cine Imperial”, considerado el primer cine de la ciudad, que inició sus proyecciones en 1938.

Se habilitó un salón acondicionado para emular la época en que los encarnacenos tenían el cine como una de las pocas alternativas para el entretenimiento. Las piezas originales fueron donadas por la familia von Bargen, descendientes de los impulsores de este cine.

Museo Memoria Viva de Encarnación
Museo Memoria Viva de Encarnación, ubicado en el interior del monumento del exmolino San José, en la Costanera de Encarnación.

Estos elementos (butacas, ventiladores, rollos de películas y el proyector, que aún se encuentra en condiciones de operatividad) serán puestos en funcionamiento en un evento especial con entrada libre y gratuita.

El evento se desarrollará este sábado 28 a las 19:00. Posteriormente, las piezas se sumarán al acervo del museo como una muestra permanente, disponible de lunes a viernes de 7:00 a 17:00.

Museo Memoria Viva de Encarnación
Salón donde se presentará la réplica del Cine Imperial, en el Museo Memoria Viva de Encarnación.

Cine Imperial

El colono alemán Augusto von Bargen habilitó el primer salón para sus proyecciones en un predio ubicado sobre la calle 12 de Octubre —actualmente avenida Mariscal López— y la calle General Artigas. El inmigrante, asentado en Encarnación, desarrollaba estas proyecciones de cine mudo y posteriormente explicaba la película a los espectadores.

Primera sede del Cine Imperial, inaugurado en 1938 en Encarnación.
Primera sede del Cine Imperial, inaugurada en 1938 en Encarnación.

El nombre “Imperial” hace referencia al origen del impulsor, quien, como germano, defendía la idea de la grandeza del antiguo Imperio Alemán. En 1950 inició la edificación de una nueva sala de cine, a cargo del constructor Kart Storberg.

En 1951, Úrsula von Bargen, hija de Augusto, junto a su madre Erna, viuda de von Bargen, contrataron ante la municipalidad un acuerdo para la explotación del Cine Imperial, que, por el término de dos años, debía pagar G. 1.500 mensuales.

En 1952 implementaron una pantalla gigante en el exterior para que funcione como autocine, con equipos comprados en Buenos Aires. Posteriormente, en 1950, fue ampliado el local y empezó a funcionar el Cine Terraza Imperial. La primera película proyectada fue “Alejandro Magno”, en el nuevo formato Cinemascope, para lo cual era necesario colocar una pantalla cóncava.

Edificio del Cine Imperial que funcionó en Encarnación hasta la década de los 80.
Edificio del Cine Imperial, que operó en Encarnación hasta la década de 1980.

Según registros municipales, el cine era muy demandado. Como ejemplo, se tiene constancia de que la mayor afluencia se registró en diciembre de 1965, cuando el cine pagó impuestos por 1.700 entradas en un mes.

Se estima que este cine estuvo operativo en Encarnación hasta la década de los 80, relegado por la llegada de la televisión —con el primer canal de aire en Posadas, Argentina— y la popularización del videoreproductor VHS en la región. Posteriormente, fue demolido y, en su lugar, el terreno fue rellenado para crear la defensa costera que actualmente adorna la ciudad, a orillas del río Paraná.