LISBOA. Algunos se convirtieron en artistas internacionales, como Alice Braga y Seu Jorge, otros no prosiguieron la carrera de actor achacando al racismo ese freno e incluso algunos, llevando a la realidad su estigmatizado papel de la ficción, entraron en el tráfico de droga.
El documental “ Cidade de Deus, 10 anos depois ” se estrenará a finales de este año para mostrar “ lo que cambió ” en la vida de sus intérpretes, la mayoría de ellos no profesionales en aquella época, explicó a Efe Vidigal, quien presenta en Lisboa en el festival lusófono FESTin su cinta “ Copa Vidigal ” .
Los míticos personajes Dadinho, Bené y Zé Pequeño, entre otros, desfilan por el documental diez años después de protagonizar la misma película que en 2002 “ volvió a poner Brasil en el mapa ” , opinó el propio Vidigal, que colaboró en la famosa cinta como cazatalentos en las favelas de Río de Janeiro.
“ Muchos de ellos eran muy pobres, no habían hecho filmes y tenían ganas de tener un estatus que la película les dio ” , relató el director, quien también destaca en su faceta de actor por su extenso trabajo en más de una decena de cintas.
Sin embargo, el tiempo discriminó caminos profesionales y dejó varios abandonos de por medio, algunos con tintes cinematográficos.
“ Una minoría, de dos o tres actores, desaparecieron y parece que entraron en el tráfico, se dedicaron a los asaltos ” , explicó Vidigal.
La trepidante “ Ciudad de Dios ” marcó el cine brasileño y pasó a ser referencia para otros exitosos filmes como “ Tropa de elite ” (2008) , de José Padilha, recordó el director carioca.
Para Vidigal, es difícil evaluar si la imagen algo estereotipada de las favelas recogida en “ Ciudad de Dios ” repercutió positiva o negativamente en los habitantes de las áreas desfavorecidas de Río.
“ El tratamiento de la favela se divide en opiniones. Tiene personas que odian, que creen que siempre son retratados de forma sensacionalista y tiene personas que adoran ” , apostilló.
Luciano Vidigal, que habita en los suburbios de Río de Janeiro, donde tiene varios proyectos sociales en marcha, lamentó la situación de los habitantes de las zonas más pobres, quienes “ están en el olvido ” de los poderes públicos, por lo que les falta “ acceso a la información y a la cultura ” .
“ Solo tendremos un Brasil mejor cuando esas favelas que existen, ricas de poesía, de belleza, tengan acceso al sistema de educación, salud y cultura ” , opinó.
Según cálculos de Vidigal -nombre artístico en honor a una favela de Río homónima-, barrios como Rocinha o Complexo do Alemao superan las 200.000 personas.
“ Las favelas son parte de Río de Janeiro (...) Quiero que se vean como lugares de seres humanos ” , agregó.
El director espera que su documental esté preparado a principios de octubre y presentarlo en el festival internacional de Río de Janeiro, además de conseguir los apoyos suficientes para que se estrene en el festival de Cannes de 2013.
