“Nunca habíamos pensado que estábamos realmente desterradas”: Lía Benítez Flecha y el primer libro sobre maternidades cuir en Paraguay

Lía Benítez Flecha, con cabello oscuro y blusa negra, concentra en firmar libros en un entorno natural.
Lía Benítez Flecha firma ejemplares de su libro "Las Desterradas", tras el acto de lanzamiento realizado en mayo.Gentileza

La artista, productora y activista Lía Benítez Flecha presenta el primer libro sobre maternidades cuir en Paraguay, una obra colectiva que reúne testimonios, poesía, reflexión política y herramientas prácticas para pensar las múltiples formas de exclusión, cuidado y resistencia.

Lo que comenzó como una guía práctica para acompañar a madres lesbianas, bisexuales y cuir (una forma de nombrar identidades y experiencias disidentes desde una perspectiva latinoamericana, en lugar de utilizar el anglicismo queer) terminó convirtiéndose en un ejercicio colectivo de memoria, resistencia y búsqueda de pertenencia.

En “Las Desterradas”, la escritora, actriz y cofundadora de Maternidades Diversas Paraguay, Lía Benítez Flecha, reúne testimonios, reflexiones y herramientas para nombrar las múltiples formas de exclusión que atraviesan las maternidades diversas en uno de los países más conservadores de la región.

Cuando comenzó a trabajar en “Las Desterradas”, Benítez Flecha no imaginaba que el concepto que terminaría organizando todo el libro aparecería casi al final del proceso. La publicación había nacido inicialmente con otro propósito: convertirse en una herramienta práctica para acompañar a madres lesbianas, bisexuales y cuir que buscaban información legal y orientación para construir sus familias en Paraguay.

Sin embargo, a medida que avanzaba la escritura, la autora comenzó a encontrar un hilo común entre las historias, las experiencias personales y las conversaciones que había mantenido en otros ámbitos de trabajo. Uno de esos espacios fue un proyecto de investigación sobre migración desarrollado junto a la artista escénica Fátima Fernández Centurión.

Varios ejemplares del libro 'Las desterradas' apilados, con portada de color durazno y letras en negro.
Portada del libro "Las Desterradas". Se puede conseguir contactando en Instagram a Maternidades Diversas.

“Cuando hablábamos con las personas migrantes y con Fátima, aparecía esta idea de que migrar no es solamente irse de un país. También uno migra de otros lugares, incluso dentro de su propio cuerpo o de su propia vida”, recuerda Benítez Flecha.

Esa reflexión permaneció latente hasta que comenzó a escribir sobre las experiencias de exclusión y desplazamiento que atraviesan muchas maternidades diversas. Fue entonces cuando encontró una palabra capaz de reunir vivencias que hasta ese momento aparecían dispersas: el destierro.

“Siempre pensábamos en términos de aislamiento, de no ser invitadas, de estar lejos de ciertos espacios familiares. Pero nunca había llegado a pensar que estábamos realmente desterradas”, afirma.

En el libro, ese destierro adopta múltiples formas. No se trata únicamente de fronteras geográficas, sino también de expulsiones simbólicas y afectivas: quedar fuera de reuniones familiares, de grupos de WhatsApp, de espacios de pertenencia o de los modelos tradicionales de familia. “Uno a veces no quiere ponerle nombre a lo que está viviendo. Pensás: ‘Bueno, quizás no es para tanto’. Pero después entendés que sí, que existe discriminación, que existe destierro”, sostiene.

La idea terminó dando forma no solo al título del libro, sino también a su estructura conceptual. “Cuando apareció la palabra ‘desterradas’, todo empezó a tener sentido. El libro encontró su cuerpo. Todo lo que estábamos escribiendo iba hacia ese lugar”, explica.

Siete mujeres sonrientes, algunas en ropa formal y otras casual, se agrupan con una carpeta naranjada en un ambiente festivo al aire libre.
El lanzamiento se realizó en el mes de mayo pasado, en el local de El Granel, hasta donde llegaron integrantes de Maternidades Diversas, amigos y familiares.

Cuando la sociedad deja de reconocerte como madre

Para Benítez Flecha, uno de los aspectos más complejos de las maternidades diversas en Paraguay es la persistencia de una idea única y socialmente aceptada de familia. Si bien reconoce que en los últimos años se han producido algunos avances y existen espacios más abiertos a la diversidad, sostiene que las experiencias de madres lesbianas, bisexuales y cuir continúan atravesadas por la invisibilización y la necesidad constante de legitimación.

“Todo lo que tiene que ver con las mujeres suele quedar invisibilizado, y las maternidades diversas no son la excepción”, señala. A diferencia de otros movimientos sociales, explica, muchas veces las posibilidades de organización y protesta están condicionadas por las propias responsabilidades de cuidado. “Tenemos hijos que dependen de nosotras y mucho que perder. Eso también hace que las luchas se den de otra manera”.

En la vida cotidiana, estas tensiones aparecen en ámbitos tan diversos como las instituciones educativas. Benítez Flecha señala que, aunque algunas escuelas comenzaron a incorporar perspectivas más inclusivas sobre las distintas configuraciones familiares, todavía persisten prácticas y modelos que responden a una concepción tradicional de la familia. “Hay escuelas que ya hablan del Día de la Familia y no exclusivamente del Día de la la Madre o del Padre, entendiendo que existen muchas formas de construir vínculos familiares”, comenta.

Mujer de cabello corto con puntas púrpuras, vistiendo un vestido negro, sostiene un micrófono mientras habla en un ambiente iluminado con plantas.
Lía Benítez Flecha presentando su libro "Las desterradas".

Pero quizás una de las experiencias más dolorosas sea la manera en que la sociedad pone en cuestión la propia capacidad de maternar de las personas disidentes. “Cuando sos madre y sos cuir, para una parte de la sociedad dejás de ser madre”, afirma. “En el momento en que salís de la norma heterosexual, aparece la idea de que ya no podés cuidar, criar o acompañar a tus hijos de la misma manera”.

Según explica, esa mirada no se expresa necesariamente a través de reglas explícitas, sino mediante prejuicios y exigencias imposibles de cumplir. “No es que te digan que tenés que ser una madre perfecta. Directamente se instala la idea de que ya sos una mala madre. Todo eso está atravesado por esos modelos idealizados de maternidad que todavía circulan con mucha fuerza”.

Frente a esa realidad, el trabajo de Maternidades Diversas Paraguay también busca generar espacios de acompañamiento y reconocimiento mutuo, tanto para las madres como para sus hijos e hijas, quienes muchas veces crecen sin encontrar representaciones de sus propias familias en los ámbitos que habitan.

Lía Benítez Flecha, con cabello corto y morado, sonríe mientras firma un libro cubierto de naranja en un ambiente acogedor.
Lía Benítez Flecha.

Escribir para sobrevivir

Aunque “Las Desterradas” terminó convirtiéndose en un libro de relatos, memoria, poesía y reflexión política, su origen fue mucho más práctico. Desde Maternidades Diversas Paraguay, la idea inicial era elaborar una guía que reuniera información legal y herramientas para acompañar a madres lesbianas, bisexuales y cuir que buscaban orientación para construir sus familias en un contexto donde muchas veces las respuestas institucionales son escasas o inexistentes.

“Muchas personas nos escribían preguntando qué podían hacer, cómo iniciar determinados procesos, cuáles eran sus derechos. Queríamos tener un material al que pudiéramos remitirlas”, explica Benítez Flecha. Ese apartado terminó convirtiéndose en lo que hoy el libro denomina “Manual para sobrevivir en el destierro”, una sección que reúne información práctica para quienes atraviesan distintas experiencias de maternidad diversa en Paraguay.

Sin embargo, el proyecto comenzó a expandirse a medida que la autora incorporó experiencias personales, testimonios y preguntas que excedían el plano legal. “Dije: no quiero que sea solamente algo cuadrado. Vengo del arte, no podía quedarme solo con eso”, recuerda.

La primera historia que escribió fue la propia. A partir de allí, recuperó relatos surgidos durante la realización del podcast “Distintas”, dedicado a las maternidades diversas, y entrevistó a otras madres cuyas experiencias todavía no habían sido registradas. Más tarde se sumaron poemas, textos personales y nuevos ejes de reflexión que fueron dando forma a una obra colectiva.

Cinco personas sonrientes sosteniendo el libro 'Las desterradas' frente a un mural colorido con un mensaje de apoyo a las lesbianas.
En la ocasión desplegaron también un gran cartel reivindicando la visibilidad de las maternidades diversas.

Entre los temas que aparecieron con fuerza se encuentran la culpa y las pérdidas asociadas a la experiencia de maternar. “No solamente la culpa de ser madre cuir, sino la culpa de ser madre en general”, señala. “La maternidad está muy romantizada. Hay madres que perdieron una carrera profesional por ser madres, y eso no significa que no amen profundamente a sus hijos. Pero hay pérdidas de las que casi no se habla”.

La publicación, además, se convirtió en una experiencia colectiva de creación y afirmación. El diseño, las ilustraciones, la corrección y gran parte de la producción fueron realizados por integrantes de la propia comunidad. “Todo fue hecho por madres”, destaca.

La aparición del libro trajo también una nueva dimensión de responsabilidad. “Es un alivio porque logramos terminarlo, pero también es una responsabilidad enorme”, admite. “Es el primer libro que aborda estas experiencias desde nuestro lugar y sentimos el compromiso de que estas historias circulen, sean visibles y puedan ayudar a otras personas”.

Ese proceso implicó, además, vencer temores vinculados a la exposición pública. Muchas de las integrantes de Maternidades Diversas Paraguay han optado históricamente por preservar su identidad. Sin embargo, durante la construcción del libro, varias decidieron firmar con sus nombres propios. “Fue también una forma de empoderarnos y de decir: esto está pasando, estas historias existen y merecen ser contadas”, concluye.

Lía Benítez Flecha, con cabello corto y plateado, presenta su libro mientras dos mujeres la escuchan atentamente en un entorno al aire libre.
Un momento de la presentación de "Las Desterradas".

Dejar registro para quienes vienen después

Para Benítez Flecha, la publicación de “Las Desterradas” no responde únicamente a una necesidad del presente, sino también a una apuesta por el futuro. Gran parte del trabajo realizado desde Maternidades Diversas Paraguay parte de la convicción de que, aunque muchos cambios no lleguen de manera inmediata, dejar registro y construir memoria puede abrir caminos para las generaciones que vendrán.

“Sabemos que probablemente mañana no vamos a tener una nueva ley o un reconocimiento inmediato, pero creemos que el camino que estamos haciendo puede generar cambios para el futuro”, afirma. Más que la búsqueda de una felicidad ideal, explica, el horizonte es mucho más concreto: “Queremos una vida más tranquila, más digna. Ni siquiera diría más feliz; más tranquila”.

Esa búsqueda está atravesada por experiencias cotidianas de incertidumbre y temor. “Cuando una persona es cuir vive con muchos miedos, y cuando además es madre, ese miedo se duplica, porque ya no se trata solamente de una misma”, sostiene. Por eso, una parte importante del trabajo colectivo consiste en acompañar a quienes desean construir una familia y aún enfrentan dudas o temores sobre la posibilidad de hacerlo en Paraguay.

La necesidad de documentar esas experiencias surgió también a partir del propio crecimiento de la organización. Lo que comenzó como un espacio de encuentro y apoyo mutuo fue convirtiéndose, casi sin proponérselo, en una red de acompañamiento, asesoría legal y contención emocional para madres lesbianas, bisexuales y cuir.

Portada del libro 'Las Desterradas' de Lía Benítez Flecha, en color naranja con diseño irregular.
Portada de "Las Desterradas".

La decisión de dejar huella responde también a la necesidad de disputar los relatos estigmatizantes que históricamente han recaído sobre las personas LGBTIQ+. “Muchas veces se construyen imágenes sobre quiénes somos o cómo vivimos, pero nuestra vida cotidiana es mucho más sencilla y parecida a la de cualquier otra familia: trabajamos, cuidamos, llevamos a nuestros hijos a la escuela, pagamos cuentas. También queríamos contar eso”, explica.

Pero quizás uno de los objetivos más importantes del proyecto sea ofrecer espacios de identificación para las nuevas generaciones. Benítez Flecha recuerda que muchos niños y niñas que crecen en familias diversas atraviesan preguntas sobre su propia experiencia familiar sin encontrar referencias en su entorno inmediato.

“Hay niños que se preguntan por qué su familia es distinta y otros que se sorprenden al descubrir que existen otras formas de familia además de la propia. Lo que buscamos es que puedan encontrar una comunidad, un lugar donde entender que sus experiencias también forman parte de la realidad”, señala.

En ese sentido “Las Desterradas”, además de un libro de testimonios y reflexión, es también un ejercicio de memoria colectiva. Un intento de registrar experiencias que durante mucho tiempo permanecieron fuera del relato oficial y de afirmar, a través de la escritura, el derecho a existir, cuidar y construir una familia.