Intensa relación de amor entre El Kuelgue y Paraguay

Ante una encendida multitud, la agrupación argentina El Kuelgue arrojó todo su potencial sonoro como también teatral, con un concierto realizado el pasado sábado en la cervecería Sacramento. La banda se fue así con los bolsillos cargados de todo el cariño que le entregó el público paraguayo.

El Kuelgue durante su presentación en Sacramento.
El Kuelgue durante su presentación en Sacramento.Gentileza

La banda nacional El Culto Casero tuvo a su cargo la apertura del evento, con un sonido afilado y una actuación donde todos sus integrantes se brindaron por enteros a su música. Hicieron temas como “Paracaídas”, “Cementerio”, “Entre los colores”, “Una ciudad”, y más, preparando el terreno para lo que se venía después. Igualmente, lograron encender a la gente que coreó con estas canciones de entre un indie rock y dream pop potente y atrapante.

Lo de El Kuelgue fue un desborde completo de energía, una entrega total a su público que pudo disfrutarlo así ya tres veces en nuestro país y en menos de un año: en setiembre de 2019 en Cosquín Rock, en febrero pasado en el ReciclArte y ahora en Sacramento.

Pero esta ocasión fue especial, ya por el hecho de que este fue un concierto exclusivo del grupo. Aunque si bien el show no fue muy extenso, duró lo suficiente para confirmar que es una de las bandas argentinas más atractivas y artísticamente completas actualmente.

En poco más de una hora, tiraron al viento temas de los más diversos como “Por ahora”, “Dale tiempo”, “Avenidas”, “La fama”, “Parque acuático”, “Jimena”, “Bossa & People”, “Circunvalación”, “Chiste”, y más. La gente respondió con euforia y se cantó todos los temas de principio a fin, en tanto el vocalista y también actor Julián Kartún miraba con profundidad, como contemplando y viviendo esa comunión con la multitud paraguaya.

Una sonrisa honesta y una mirada de satisfacción emanaban de él, quien además de encantar con su voz cantando y rapeando, también se hacía dueño del escenario en toda su extensión. Su presencia sumada a la de sus compañeros, hacen que El Kuelgue sea una propuesta avasallante, diferente y que llena de alegría los corazones.

Si bien la banda base está compuesta, además de Kartún, por Santiago Martínez en voz y teclado, Juan Martín Mojoli en bajo, Nicolás Morone en guitarra, Pablo Vidal en saxo y Tomás Baillie en batería, esta vez trajeron una sección de vientos y de percusión ampliada, lo que hizo que el sonido de la banda crezca con total solidez.

Así, con letras que van desde el humor absurdo a la cotidianeidad, El Kuelgue entiende de diversión en escena, y es esa complicidad que recorre entre ellos la que sin dudas llega al público, cerrando así un círculo de intimidad y alegría. La gente puso en evidencia su felicidad por este concierto y los músicos supieron cómo retribuir tanto cariño: carisma y buena música.