San Juan Bautista vibró con otra noche inolvidable dedicada a la música de Mangoré

Rodrigo Benítez, José Carlos Cabrera y Favio Rodríguez tocan guitarra en escenario, con expresión tranquila y foco musical.
El grupo Mbaraka Trío durante su actuación en el Festival Internacional de Guitarra Agustín Barrios.Jesús Riveros

El Auditorio Agustín Pío Barrios, en San Juan Bautista, Misiones, volvió a convertirse en un escenario donde el legado de Mangoré cobró vida. En la segunda noche del Festival Internacional de Guitarra Agustín Barrios, destacados artistas paraguayos y extranjeros emocionaron al público con magistrales interpretaciones de las inmortales obras del célebre guitarrista sanjuanino.

San Juan Bautista, capital de Misiones, vibró con la segunda y última noche del concierto del Festival Internacional de Guitarra Agustín Barrios, donde el público se deleitó con las actuaciones de artistas nacionales y del extranjero.

Los encargados de abrir la velada fueron los integrantes de Mbaraka Trío, conformado por Rodrigo Benítez, José Carlos Cabrera y Favio Rodríguez, tres jóvenes paraguayos amantes de la música y de las obras de Agustín Pío Barrios.

Durante su presentación, interpretaron una serie de composiciones de Mangoré, entre ellas Caazapá, Ha che valle, Danza Paraguaya, Allegro Solemne (La Catedral) y Don Pérez Freire. Además, ofrecieron al público Renacer, del compositor Óscar Cardozo Ocampo.

Al culminar su presentación, el público ovacionó de pie a los artistas y, ante los insistentes pedidos de un bis, estos regresaron al escenario para ofrecer una última interpretación.

El concierto cerró con Trompo Arasa, obra de Herminio Giménez con letra de Eduardo Rayo, poniendo un emotivo broche de oro a su actuación.

Para cerrar la noche y poner el broche de oro a la primera edición del festival, subió al escenario del Auditorio Alí Arango, un guitarrista cubano radicado en España, quien desde sus inicios ha amado y estudiado profundamente las obras de Mangoré.

Al pisar la tierra que vio nacer a Agustín Pío Barrios, expresó con emoción: “Estar aquí significa muchísimo. Estar en la tierra donde nació Agustín Barrios Mangoré, porque soy un gran admirador suyo. Desde niño he tocado su música y siempre sentí una conexión muy especial con su obra. Es un verdadero honor estar aquí”.

Alí Arango, vestido de traje oscuro, toca la guitarra con concentración en un escenario de madera durante su actuación.
el guitarrista cubano Alí Arango durante su presentación en el Festival Internacional de Guitarra Agustín Barrios.

Durante su actuación interpretó Vals N.º 3, Op. 8, Vals N.º 4, Op. 8 y El Último Trémolo, todas obras de Barrios. También ejecutó su composición Opfergabe y otras destacadas obras de reconocidos compositores.

La emoción volvió a apoderarse del auditorio cuando, tras una prolongada y calurosa ovación, el artista se despidió del escenario. Sin embargo, los incesantes aplausos y el insistente pedido del público hicieron que regresara una vez más para ofrecer un último regalo musical.

En medio de un ambiente cargado de admiración y sentimiento, interpretó Las Abejas, una de las obras más emblemáticas de Mangoré.

Grupo de diez personas, seis hombres y cuatro mujeres, sonriendo y sosteniendo flores y guitarras en un salón de eventos.
Los artistas y miembros de la organización del Festival Internacional de Guitarra Agustín Barrios tras culminar el concierto.

Cada nota fue recibida con profundo entusiasmo por los presentes, que respondieron con una nueva y ensordecedora ovación, coronando una presentación inolvidable que reafirmó la vigencia y grandeza del legado del inmortal guitarrista paraguayo.

Con una sala colmada, prolongados aplausos y la emoción reflejada en cada interpretación, culminó la primera edición del Festival Internacional de Guitarra Agustín Barrios.

Durante dos noches, San Juan Bautista volvió a demostrar que el legado de Mangoré permanece más vivo que nunca, reuniendo a artistas de distintas latitudes y consolidándose como un espacio que honra la memoria del inmortal guitarrista paraguayo y proyecta su música hacia las nuevas generaciones.