El condenado es Gaspar Reinaldo Sánchez Canale, exsecretario de Planificación de la Gobernación del Alto Paraná durante la administración del entonces gobernador Roberto González Vaesken (ANR). El juicio oral y público se desarrolló en el Poder Judicial de Ciudad del Este.
El juicio se inició el 25 de junio pasado, con audiencias semanales. Durante el desarrollo del proceso declararon varios testigos, profesionales de distintas áreas y psicólogos, además de la víctima y el ahora condenado.
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El Tribunal de Sentencia estuvo integrado por las juezas Flavia Recalde, Evangelina Villalba y Lourdes Morínigo. El Ministerio Público estuvo representado por la fiscal Julia González, mientras que la querella adhesiva estuvo a cargo del abogado Mauro Barreto.
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Barreto explicó que, si bien el Tribunal aplicó la pena máxima prevista para este hecho punible, esta es de solo dos años de prisión, quedó con suspensión a prueba de la ejecución de la pena. Las reglas de conducta serán establecidas en la sentencia íntegra.
Además, el condenado deberá pagar una compensación económica de G. 20 millones a la víctima.
Antecedentes del caso
El hecho de acoso sexual ocurrió el 22 de noviembre de 2021 en el edificio de la Gobernación del Alto Paraná.
La denunciante era una joven funcionaria de una repartición del Poder Ejecutivo que se encontraba comisionada en la Gobernación para la habilitación de una oficina regional. Según la acusación, el día del hecho Sánchez Canale habría sujetado a la víctima del brazo y de la cintura, apretándola contra su cuerpo. La afectada logró zafarse tras empujarlo.
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Posteriormente, cuando la víctima ingresó a una oficina en busca de documentos, Sánchez Canale supuestamente cerró la puerta y se lanzó sobre la joven, abrazándola a la fuerza e intentando manosearla en sus partes íntimas. La víctima nuevamente consiguió liberarse mediante un empujón.
La víctima denunció el hecho de forma inmediata, pero el Ministerio Público tardó tres años en presentar la imputación y casi dos años más en formular la acusación. Durante el largo proceso, la denunciante tuvo que declarar en reiteradas ocasiones, reviviendo el episodio denunciado.
