La herida cortante fue provocada por los médicos durante una intervención de urgencia de una joven de aproximadamente 22 años, quien ingresó al centro asistencial el sábado por pérdida de líquido.
El jefe de Ginecología del hospital, Dr. Arturo Bobadilla, explicó que la paciente llegó a la dilatación completa, pero el trabajo de parto no avanzó y no se produjo el nacimiento por la vía normal. Ante esta situación, según Bobadilla, decidieron realizar una cesárea de emergencia para evitar complicaciones tanto para la madre como para el bebé.
El especialista explicó que, cuando la paciente se encuentra en una etapa avanzada del trabajo de parto, el segmento inferior del útero puede quedar extremadamente delgado, con un espesor de apenas 2 a 3 milímetros. Debido a la proximidad con la piel del bebé, al realizar la incisión puede producirse accidentalmente una lesión.
Bobadilla afirmó que la lesión no fue consecuencia de una negligencia médica y aseguró que este tipo de herida, aunque poco frecuente, puede ocurrir como una complicación durante una cesárea.
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Bebé continúa internado
Al ser consultado sobre una posible negligencia médica, Bobadilla sostuvo que “se siguió el protocolo a rajatabla” y alegó que, ante la falta de avance del trabajo de parto, continuar con el procedimiento por la vía normal podía representar un riesgo mayor tanto para la madre como para el bebé.
El recién nacido fue sometido a una sutura intradérmica para tratar la herida en el rostro. El médico mencionó que el bebé se encuentra estable, aunque permanece internado bajo observación. La madre, en tanto, ya fue dada de alta.
Sobre una posible cicatriz en el rostro del recién nacido, Bobadilla dijo que dependerá de la evolución, aunque manifestó que los bebés suelen presentar una buena capacidad de cicatrización.
