“Mi nombre es Mirta Gabriela Perez, soy nivacche (mujer de la etnia nivacle) de la comunidad indígena Campo Alegre, Chaco paraguayo”, se presenta. Campo Alegre es una comunidad nivacle a 30 km de la colonia Neuland. Mirta (29) es soltera. Nació y creció en su comunidad, en la que vive con su familia. “Mis padres son promotores de salud y hasta ahora han servido siempre en la clínica de nuestra comunidad”, continúa.
Tiene dos hermanos, quienes ya han formado su propia familia, han estudiado allí y tienen sus profesiones para servir a la comunidad. Uno de ellos es docente y el otro es enfermero. Según Mirta, ambos tienen sueños de seguir profesionalizándose en sus áreas profesionales, para seguir aprendiendo y así servir mejor a otras personas.
Cuenta que aprendió a hablar el castellano ente los tres y cinco años, más o menos, en una escuelita con niños indígenas y no indígenas ubicada en Yalve Sanga.
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