Remedios caseros: ¿para qué sirve el clavo de olor mezclado con alcohol?

Clavo de olor.
Clavo de olor.Shutterstock

Un frasco, clavos de olor y un chorrito de alcohol: eso es todo. Esta mezcla casera se usa con varios fines y te contamos cómo prepararla y en qué rincones funciona mejor.

El clavo de olor debe su fama a un compuesto aromático llamado eugenol, responsable de ese olor cálido “a especia” que a muchos les recuerda a panadería y a otros, a consultorio dental. En insectos, ese perfume intenso puede resultar molesto y desorientador, por eso se lo usa como ayuda para ahuyentar mosquitos y otros visitantes insistentes como moscas, cucarachas o polillas.

El alcohol, por su parte, actúa como extractor y vehículo: ayuda a “sacar” parte de los aceites del clavo y a distribuir el aroma al aplicarlo. Además, se evapora rápido, lo que deja el olor en el ambiente sin empapar superficies (si se usa con medida).

Cómo preparar el repelente/aromatizante en casa

Funciona con lo que suele haber en la alacena y el botiquín. La idea es simple: macerar.

Clavo de olor.
Clavo de olor.
  1. En un frasco con tapa, colocá 20 a 30 clavos de olor.
  2. Sumá 100 mililitros de alcohol etílico (70% o similar) o alcohol fino de perfumería.
  3. Dejá reposar 24 a 48 horas, agitándolo cada tanto. Colá o usalo tal cual.

Para usarlo, pasalo a un rociador y aplicá poco y en zonas estratégicas: marcos de ventanas, cortinas (a distancia), zócalos, cerca de la basura o el cesto de frutas.

También sirve para aromatizar un ambiente antes de recibir gente, cuando querés “olor a casa limpia” sin velas.

¿Realmente espanta mosquitos?

Puede ayudar, sobre todo en interiores y como refuerzo. No reemplaza un repelente aprobado para piel ni es una “barrera total” si hay humedad, calor y ventanas abiertas a la noche.

Pensalo como un disuasivo ambiental: útil para bajar la presencia, no para prometer inmunidad.

Precauciones que conviene no ignorar

El alcohol es inflamable: no lo uses cerca de hornallas, estufas, velas o sahumerios.

Probá antes en una esquina si lo aplicás sobre telas (puede manchar o resecar).

Evitá rociarlo sobre la piel, ojos o mucosas, y mantenelo fuera del alcance de niñas y niños. Si hay mascotas, ventilá bien: algunos aromas intensos pueden resultarles irritantes, especialmente a los gatos.