Los afectados no suelen darse cuenta cuando esto sucede. Pero cuando los riñones trabajan mal, ya no filtran bien. En esos casos, se encuentra en la orina la proteína albúmina.
Las personas con diabetes de tipo dos son más propensas a desarrollar con el paso del tiempo una nefropatía diabética, lo cual sólo se puede evitar controlando regularmente los niveles de azúcar.
