Mirtha Legrand no pudo grabar el viernes su programa del sábado, “La noche de Mirtha”, que quedó en manos de su nieta.
A los 99 años, y después de un fin de semana con síntomas asociados a una “gripe fuerte” según su entorno, situación que le impidió conducir su programa de televisión, Mirtha Legrand debió ser internada este lunes por complicaciones en su cuadro respiratorio. Está en una habitación del tercer piso del sanatorio Mater Dei, en Palermo.

Tiene un diagnóstico de bronquitis y, mientras la tratan por esa patología, le siguen realizando estudios.
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A las 13 el sanatorio emitió el primer parte médico, que dice:
“La Sra. Mirtha Legrand ingresó esta mañana a nuestro sanatorio cursando un cuadro respiratorio bronquial. Quedará internada en una habitación común para completar estudios y continuar con el tratamiento médico correspondiente. Su familia agradece a todos por las muestras de afecto y respeto durante la internación de Mirtha. De no mediar cambios, el día miércoles emitiremos un nuevo parte médico, siendo este el único medio de comunicación del Sanatorio Mater Dei”. Está firmado por el Dr. Enrique Echaque, director de la clínica.
Si bien ningún integrante de su familia dio declaraciones, desde el círculo de sus allegados se confirmó que la diva fue derivada a un sanatorio para controlar mejor su sintomatología, teniendo en cuenta su edad, aunque su estado de salud general es bastante bueno. Y su actitud de trabajar, al menos una vez por semana, lo dice todo. También es una señal de su actitud ante la vida su nutrida agenda social, que la lleva a eventos, funciones teatrales, estrenos de todo tipo.
Esta vez, cumplir con esa agenda en pleno invierno le jugó una mala pasada, ya que por prescripción médica ella debía tener, como máximo, tres salidas semanales. Sólo que la última semana de agosto decidió hacer tres salidas seguidas, en las que tomó frío y, a partir de ahí, comenzaron a instalarse los síntomas que ella describió como “un resfriado”.
No es que Mirtha sea una persona desobediente con los médicos, sólo que por sus ganas de salir y su incapacidad de negarse a la enormidad de invitaciones que le llega de todo lados le resulta difícil quedarse en su casa.

Una de las salidas la realizó a fines de agosto junto a su hija, Marcela Tinayre, y su modisto personal y amigo de la familia, Gino Bogani, entre otras figuras: fue invitada a la Embajada de Uruguay, quien el embajador Diego Cánepa la recibió junto a parte de su propia familia.
Al día siguiente de esa “escapadita social” quiso ser parte de la gala solidaria por los comedores de Margarita Barrientos, donde compartió la velada con varios famosos. Y también le sumó la grabación de su programa que se emitió el sábado 30, La noche de Mirtha, por El Trece.
Pero dado que la tos iba creciendo y que iban apareciendo otros síntomas respiratorios, no graves en principio, su familia y su médico le pidieron que por favor no hiciera el programa de este sábado, que se graba los viernes. Muy a su pesar aceptó faltar, verbo que “no me gusta nada”.
Y debió verlo por televisión. Y el domingo, el día en el que ella reúne en su casa a sus amigos y parte de su familia para celebrar “el té de Mirtha”, resolvió suspender la cita y unas horas más tarde se tomó la decisión conjunta de llevarla al Mater Dei.
Fuente: Clarin
