La capital departamental permanece en un preocupante estado de abandono. Calles repletas de baches, enormes cráteres en la capa asfáltica y aguas servidas con olores nauseabundos forman parte del paisaje cotidiano que deben soportar vecinos, peatones y automovilistas.

Uno de los puntos más críticos se encuentra sobre la ruta PY01, frente al Hospital Regional de Paraguarí. En el lugar, los vecinos colocaron cubiertas en el interior de profundos cráteres para advertir a los conductores sobre el peligro y prevenir accidentes. Los denunciantes sostienen que el deterioro de la calzada representa un riesgo permanente para quienes circulan por la zona.
La creatividad reemplaza a la Municipalidad
Una de las escenas que más indignación genera se observa sobre la avenida Agustín Fernando de Pinedo, en las inmediaciones del Banco Nacional de Fomento (BNF). En ese sector, los pobladores “adelantaron la Navidad” utilizando un arbolito y una casita de pesebre, para señalizar un enorme cráter que continúa sin reparación.

Los ciudadanos cuestionan que deban recurrir a este tipo de improvisaciones para proteger a conductores y motociclistas.
Señalan que el abandono de las calles demuestra la falta de mantenimiento de la infraestructura vial y la escasa presencia de la Municipalidad en la solución de los problemas más urgentes de la comunidad.
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Aguas servidas y baches
Al costado de la ruta PY01, las aguas servidas corren permanentemente sobre la vía pública, desprenden olores pestilentes y dificultan el tránsito peatonal.

Otros sectores que también presentan graves deterioros, entre ellos la calle Mariscal Estigarribia, la calle Aquidabán, Uruguay, General Caballero y General Morínigo. En varios de estos puntos existen profundos pozos que aumentan de tamaño debido a la falta de reparaciones oportunas.
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<b>Reclamos sin respuestas</b>
La vecina del barrio Aquidabán, Luisa González manifestó que en reiteradas ocasiones los ciudadanos de diferentes barrios acudieron a la Municipalidad, para dejar sus quejas pero no dan solución por falta de voluntad política.

Por su parte, la concejal Sara Devigille (ANR) señaló que hace un año la Junta Municipal aprobó al intendente Marcelo Simbrón (ANR) unos G. 300 millones para la reparación de calles, que debían quedar “como una alfombra”, pero hasta la fecha no se realizó ningún trabajo.
Agregó que este hecho y otras presuntas irregularidades fueron denunciados ante la Contraloría General de la República (CGR) y el Ministerio Público. Indicó que se realizó una auditoría a la gestión municipal, pero hasta ahora no obtuvieron respuestas.

Intentamos obtener la versión del intendente Marcelo Simbrón (ANR), pero no respondió las llamadas telefónicas. Tampoco se encontraba en la Municipalidad ni contestó los mensajes enviados.
