El proyecto contempla la instalación de 4 kilómetros de red eléctrica y red de fibra óptica a una profundidad de un metro y 40 centímetros bajo tierra, de acuerdo a explicaciones de los obreros que se encontraban trabajando esta mañana en varios sectores del barrio Valle Apu’a.
La ejecución de los trabajos comenzaron el 10 de junio último en el área de la subestación Lambaré. En 22 días las subcontratistas concluyeron alrededor de 1.400 metros de red. Están instalando a un ritmo de 70 metros por día y no 50 metros como establecen las cláusulas contractuales, explicaron los técnicos que estaban en una de las zonas de la obra, sobre la calle Héroes del 70 y San Juan Bautista.
Los obreros comentaron que habían sido contratados por la empresa denominada Sendero SA, no sabían los nombres de los propietarios ni representantes. Lo que sí explicaron es que son tres ternas de 66.000 voltios que están instalando en tubos de material PVC que van protegidos por tablones de cemento. Están extendiendo cuatro tuberías PVC, pero dejaron libre una de las tuberías para instalar otro cable de 66.000 cuando se requiera aumentar la capacidad de transmisión.
Detalles del contrato
De acuerdo a datos que constan en la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) la licitación fue otorgada en diciembre del año pasado al Consorcio 3 Bocas, integrado por las empresas Tecno Plus Ingeniería SA y la empresa Ingeniería Topografía y Caminos SA. Figura como representante Jorge Griñó Guanes.
El monto del contrato 7322/2018 firmado el 19 de diciembre de 2018 es por valor de US$ 4.475.000, de los cuales la empresa recibió un adelanto de US$ 2.098.000 el 29 de marzo.
El inicio de los trabajos dependía de materiales importados, según la cláusula 6 del documento. El costo por kilómetro sería de US$ 1.118.000, según cálculo.
Los recursos para la financiación provienen de un crédito otorgado por la Corporación Andina de Fomento y una contrapartida de la ANDE.
Pendiente la vieja línea de 220 kV
Lo que hasta ahora la ANDE todavía no cumplió es el pedido de enterrar su viejo tendido eléctrico de 220.000 voltios (220 kV) que cruza toda la ciudad, recorriendo el trazado de la avenida Cacique Lambaré, siguiendo por Félix Bogado hasta el barrio Obrero de Asunción. Los lambareños habían solicitado la intervención de la Cámara de Diputados en 2009, para presionar a la empresa del Estado a enterrar sus potentes cables aéreos que exponen constantemente a los ciudadanos a las ondas electromagnéticas y provocan polución visual (afean la ciudad).
