Según las últimas estimaciones de esta herramienta desarrollada por la ONU y otros organismos internacionales -que mide la inseguridad alimentaria en cinco fases- esta nación africana se enfrenta a "niveles altos de seguridad alimentaria aguda", un estado equivalente al tercer nivel o más de la CIF.
El 71 % de las personas afectadas (1,32 millones) se encuentran en la norteña provincia de Cabo Delgado, donde la violencia yihadista ha causado el desplazamiento de cerca de 800.000 personas.
Las causas de la inseguridad alimentaria son, según la CIF, tanto el conflicto armado en Cabo Delgado como la escasez o la irregularidad de lluvias en partes de las provincias de Nampula (norte), Tete (noroeste), Manica (centro), Gaza, Inhambane y Maputo (sur).
La CIF estima que la situación mejorará en todas las provincias del país entre abril y septiembre de 2022, coincidiendo con la temporada de cosecha, con la excepción de Cabo Delgado.
Así, se espera que el número de personas que sufren ese nivel de inseguridad alimentaria se reduzca de 1,9 a 1,4 millones.
Por su lado, el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural mozambiqueño aseguró este lunes que el número de personas que sufren inseguridad alimentaria se ha reducido en el país desde el año pasado.
"A través de datos comparativos en relación con 2020, podemos ver que el número de personas en situación de inseguridad alimentaria ha disminuido, aproximadamente, en un 44 %", señaló Celmira da Silva, de la Secretaría Técnica de Seguridad Alimentaria y Nutricional, según recogen medios locales.
El grupo yihadista Al Shabab, que no guarda relación con su homónimo de Somalia, aterroriza el norte de Mozambique desde octubre de 2017 y ha causado más de 3.500 muertos, (incluidos más de 1.500 civiles), según el Proyecto de Datos de Ubicación y Eventos de Conflictos Armados (ACLED).
