Presidenta de Venezuela anuncia amnistía general y cierre de temida cárcel política

Familiares asisten a una manifestación exigiendo la liberación de presos políticos frente al edificio El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), en Caracas.
Familiares asisten a una manifestación exigiendo la liberación de presos políticos frente al edificio El Helicoide, sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), en Caracas.005332+0000 JUAN BARRETO

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el viernes una amnistía general y el cierre de la temida cárcel del Helicoide, tras décadas de denuncias de tortura estatal.

Los anuncios llegan a pocos días de que se cumpla un mes desde que asumió el poder tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en una incursión militar de Estados Unidos, la madrugada del 3 de enero.

Rodríguez era su vicepresidenta e impulsó cambios en el gabinete y altos mandos militares al heredar el cargo.

La mandataria participó este viernes de la apertura del año judicial en la sede de la Corte Suprema, un acto al que tradicionalmente acude el presidente. Un retrato de Maduro y su esposa, la también detenida Cilia Flores, decoraba la sala.

En su discurso, Rodríguez anunció la amnistía, cuyo alcance aún se desconoce.

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Hemos decidió impulsar una ley de amnistía general que cubra todo el período de violencia política de 1999 al presente”, dijo la mandataria, que encargó a una comisión parlamentaria presentar con urgencia un proyecto al Congreso.

“Pido a quienes han sido beneficiados por medidas para aquellos privados de libertad, excarcelados, pido en nombre de los venezolanos que no se impongan la venganza, la revancha ni el odio”, añadió.

Venezuela suma poco más de 700 presos políticos, según la ONG especializada Foro Penal, muchos en el Helicoide, sede de los servicios de inteligencia que ha sido denunciada como centro de torturas por parte de la oposición y activistas de derechos humanos.

Rodríguez ordenó convertirlo “en un centro social, deportivo, cultural y comercial para la familia policial y para las comunidades aledañas”.

¡Libertad, libertad, libertad!”, gritaron familiares de presos políticos apostados a las afueras de este centro de reclusión en Caracas. En una pancarta se leía: “Mientras quede uno preso esto no termina”.

Delcy Rodríguez, presidenta de Venezuela.
Delcy Rodríguez, presidenta de Venezuela.

“¡Felicidades!”

Desde el 8 de enero fueron excarcelados unos 300 presos como parte de un proceso anunciado por Rodríguez que avanzó lentamente.

Las familias llevan días acampando frente a las cárceles donde hay presos políticos.

¡Felicidades!”, dijeron entre sí familiares a las afueras de unos calabozos de la Policía Nacional conocidos como Zona 7, al conocer la noticia. Se abrazaron, aplaudieron.

Le pido a Dios que el caso de mi hermano esté incluido en ese beneficio”, dijo a la AFP Marieglys Guzmán, ama de casa de 36 años.

El hermano prestaba servicios de transporte para empresarios vinculados con un caso de corrupción de la petrolera estatal PDVSA. Otros tres choferes terminaron igualmente en prisión.

Rodríguez afirmó que quedarán excluidos de la amnistía “aquellos procesados o condenados por homicidio, por tráfico de drogas, por corrupción y por violaciones graves a los derechos humanos”.

“No es una palabra”

La anunciada este viernes es la segunda amnistía en casi tres décadas de gobiernos chavistas.

La primera fue aprobada en 2007 por el fallecido Hugo Chávez (1999-2013) y favoreció a detenidos durante una insurrección militar en 2002 para derrocarlo.

Las amnistías son buenas mientras no conlleven a impunidad”, dijo a la AFP Alfredo Romero, director de Foro Penal. “Si la amnistía es para protegerse unos pocos de hacer justicia en un futuro, no es una amnistía sino es simplemente un mando de impunidad”.

En 2016 una ley de amnistía propuesta por el Parlamento, entonces de mayoría opositora, no “llegó a nada”, recordó Romero, cuya organización intentó en cinco oportunidades proponer procesos de amnistía para presos políticos.

La amnistía tiene que tener cosas como determinables, no es una palabra”, agregó Romero.

La presidenta pidió igualmente un “nuevo sistema de justicia” en Venezuela, donde el sistema actual ha sido señalado por oenegés y opositores de ser corrupto y servil al chavismo.