Taiwán es una potencia mundial en la fabricación de semiconductores, componentes cruciales de la economía global, pero Washington reclama que esa tecnología se fabrique en Estados Unidos.
Washington acordó en enero reducir de 20 a 15% los aranceles a los productos de la isla mientras Taiwán aumente sus inversiones en Estados Unidos.
El secretario estadounidense de Comercio, Howard Lutnick, afirmó en enero que su país quiere transferir hasta 40% de la cadena de suministros taiwanesa de semiconductores, y que los aranceles subirían fuertemente si no ocurre.
Posición de viceministerio
Pero, la viceprimera ministra taiwanesa y negociadora comercial Cheng Li-chiun afirmó que había explicado a las autoridades estadounidenses que el ecosistema de semiconductores no será reubicado.
Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy
Con respecto a “que 40 o 50% de la capacidad productiva sea trasladada a Estados Unidos (...) he dejado muy claro a la parte estadounidense que eso es imposible”, aseguró Cheng.
Lea más: Taiwán sienta postura sobre producción de semiconductores “indispensables”
Agregó que el ecosistema taiwanés de semiconductores es como un “iceberg” cuyas bases bajo el agua son “enormes”, y que “un ecosistema industrial construido a lo largo de décadas no puede ser reubicado”.
Indicó que “solo va a continuar creciendo más”.
