El parlamentario, principal candidato de la derecha a las elecciones presidenciales, respaldó la posibilidad de que Estados Unidos decida declarar terroristas a grupos como el Comando Vermelho (CV) y el Primeiro Comando da Capital (PCC) y lamentó que Brasil no participe en ese tipo de estrategias internacionales.
"Desafortunadamente, el presidente de mi país tiene miedo de enfrentar a las facciones criminales. Es una vergüenza que Brasil no participe en acuerdos de cooperación internacional para combatir organizaciones criminales", declaró Bolsonaro a la prensa durante un evento en Río de Janeiro.
El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro defendió que Brasil adopte una postura similar a la de Washington y lamentó que el país esté rezagado en la articulación internacional contra el crimen organizado.
El Gobierno de Lula se opone a la posibilidad de que Washington designe como terroristas a las bandas de narcotraficantes brasileñas por un tema legal un tema que el propio canciller brasileño, Mauro Vieira, ya manifestó en conversaciones con el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio.
Según explicó Vieira este miércoles en una comisión de la Cámara de Diputados, la designación de las bandas criminales brasileñas como terroristas ampararía la aplicación de sanciones contra empresas e instituciones brasileñas y "permitiría que el ejército de Estados Unidos invadiera territorio brasileño".
El canciller reiteró la "total disposición" del Gobierno para enfrentar el crimen organizado y recalcó que, con ese objetivo, presentó una propuesta concreta de colaboración al Gobierno estadounidense, que aún está en estudio.
Desde que Donald Trump regresó al poder en Estados Unidos, su Gobierno ha designado como terroristas a diversas bandas narcotraficantes de Colombia, Venezuela, México y El Salvador.
Flávio Bolsonaro es, por ahora, el principal rival de Lula para las presidenciales de octubre y el apoyo a su candidatura ha ido creciendo. Según el último sondeo de la firma Quaest aparece empatado con el actual mandatario en la segunda vuelta, con el 41 % de los apoyos cada uno.
