En un comunicado difundido por la agencia oficial MAP, el Ministerio de Asuntos Islámicos de Marruecos anunció que este jueves por la tarde se avistó la luna creciente, lo que confirma el fin del mes lunar de ramadán.
El Aid al Fitr es un período festivo que, principalmente, dura una jornada, caracterizado por rezos, donaciones, reuniones familiares y el intercambio de regalos.
En Marruecos, el inicio y el final de ramadán se determinan según una tradición en la que cientos de imanes y notarios tradicionales salen en todo el país para intentar divisar a simple vista, desde minaretes, colinas o escuelas, la silueta de la luna cuando emerge de su fase nueva y comienza a crecer.
Si uno de estos grupos de observadores logra verla, como ocurrió este jueves, el ramadán concluye ese mismo día.
La luna rige el comienzo y el fin de los meses en el calendario musulmán, que pueden tener 29 o 30 días. El noveno, el mes sagrado, se llama ramadán.
Cada país musulmán establece su calendario con métodos propios y expertos locales: algunos lo hacen de forma visual, y otros recurren a la tecnología y la ciencia, lo que puede generar diferencias de un día más o menos.
Los preparativos para esta fiesta comienzan en Marruecos unos días antes. Las familias compran o preparan dulces, y visitan centros comerciales para adquirir ropa nueva, especialmente para los niños, que la estrenan el día del Aid.
Dos días antes, la tradición islámica prescribe dar una limosna a los necesitados. En tiempos del profeta Mahoma era una ración de trigo o cebada, pero hoy el Ministerio de Asuntos Islámicos fija un monto equivalente, que suele rondar los dos euros por persona de la familia.
El día del Aid arranca con oraciones colectivas en las mezquitas, donde los fieles se visten con chilabas o túnicas largas de colores variados, seguidas de las celebraciones familiares.
