Libia contrata una empresa para atajar posibles derrames del petrolero ruso a la deriva

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Túnez, 21 mar (EFE).- La Corporación Nacional de Petróleo (NOC, por sus siglas en inglés) de Libia contrató, en colaboración con la italiana ENI, los servicios de una "empresa internacional especializada" para atajar cualquier derrame o fuga del petrolero ruso con una carga de gas licuado que se encuentra a la deriva en el Mediterráneo desde principios de este mes.

Según las autoridades libias, el barco se acerca gradualmente a las costas del país, por lo que solicitó a la empresa contratada -cuyo nombre no reveló- que reduzca al mínimo los potenciales daños en aguas regionales y los riesgos de contaminación en las costas.

La NOC aseguró que, en caso necesario, el buque "será arrastrado con seguridad a un puerto libio, previa coordinación con autoridades portuarias", por lo que -subrayó- "todas las instalaciones petroleras también están a salvo de cualquier riesgo".

Este jueves, fuentes de Protección Civil italiana, que supervisan la situación, explicaron a EFE que el petrolero Arctic Metagaz entraba en aguas del país magrebí por el arrastre de las corrientes marinas, sin fugas hasta ese momento.

Un día antes, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y los líderes de otros cuatro países de la Unión Europea (UE) bañados por el Mediterráneo advirtieron del "riesgo grave e inminente" de un desastre ecológico mayor, a consecuencia del barco a la deriva.

"La condición precaria del buque, combinada con la naturaleza de su carga especializada, genera un riesgo inminente y serio de un desastre ecológico mayor en el corazón del espacio marítimo de la UE", señalaron los líderes de España, Italia, Grecia, Chipre y Malta en una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el del Consejo Europeo, António Costa.

Los cinco países firmantes pidieron a Bruselas activar el Mecanismo Europeo de Protección Civil para asegurar una respuesta coordinada a nivel comunitario más rápida y eficiente, con apoyo especializado.

Además, apuntaron que el barco es parte de la flota fantasma rusa, que ayuda a Moscú a esquivar las sanciones comunitarias a sus recursos naturales, y que esta situación "ilustra como estos buques generan riesgos serios", un asunto al que Libia no hizo referencia.

El pasado 4 de marzo, el Ministerio de Transportes ruso denunció un ataque con drones, supuestamente ucranianos, en el Mediterráneo contra el petrolero, que quedó a la deriva con unas 900 toneladas de gasóleo y dos tanques de gas licuado, y los 30 miembros de la tripulación fueron evacuados a Libia.