"Los bomberos están trabajando directamente en los puntos de fuga para contener y sellar los contenedores dañados, al tiempo que llevan a cabo operaciones de vigilancia continuas", anunció este cuerpo de emergencia, que compartió imágenes del intenso incendio desatado en una de las fábricas de la zona de Neot Hovav, en el desierto del Néguev (sur de Israel).
El Ejército israelí considera que el impacto es de los restos de la intercepción de un misil iraní, aunque desconoce por el momento si se trataban de fragmentos que contaban aún con carga explosiva.
Neot Hovav alberga distintas industrias químicas y plantas de gestión de residuos peligrosos, como Ecosol o la estatal ESC.
"Se enviaron al lugar tres equipos especializados en armas químicas y fuerzas de vigilancia de la estación de Beersheba, que comenzaron a evaluar el nivel de peligro y las concentraciones de sustancias en la zona afectada", continúa el comunicado de los Bomberos.
Los bomberos trabajan además para enfriar los tanques próximos a la zona del impacto para evitar que el incendio se expanda o exploten. También recurren a escuadrones aéreos para contribuir a la extinción del fuego.
Sólo una persona ha resultado herida, leve, por el ataque, según el diario israelí Yedioth Ahronoth, que cita a los servicios de emergencias.
Los bomberos pidieron la evacuación de la planta afectada y las industrias vecinas, llamándolos a buscar refugio en edificios protegidos hasta que concluyan su labor.
"Los bomberos mantienen operaciones de evaluación en la zona hasta que cualquier preocupación de riesgo al público o el medioambiente se descarte", concluye el comunicado.
