“La identificación de elementos traidores y su presentación ante el sistema judicial, así como su enjuiciamiento inmediato, desempeñan un papel muy importante en la garantía de la seguridad psicológica de la población”, afirmó el responsable judicial, según informó la agencia Mizan, del Poder Judicial iraní.
El alto cargo subrayó que, conforme a la ley, la pena prevista para estos delitos es la ejecución, y aseguró que, una vez dictadas sentencias firmes tras los procesos judiciales, “no habrá indulgencia ni tolerancia”.
Asimismo, indicó que también se han abierto expedientes contra ciudadanos iraníes en el extranjero acusados de “colaborar con el enemigo”, tras recibir informes tanto de fuentes populares como de labores de inteligencia.
Desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, las autoridades iraníes han anunciado casi a diario detenciones de personas acusadas de socavar la seguridad nacional y de realizar actividades en redes sociales en favor de grupos opositores, a los que tachan de traidores a la patria.
Cientos de personas han sido detenidas en el marco de esas operaciones de seguridad.
