"Rechazamos categóricamente los intentos de vincular falsamente a Ucrania con el incidente de explosivos encontrados cerca del gasoducto TurkStream en Serbia. Ucrania no tiene nada que ver con esto", escribió en su cuenta de la red social X el portavoz de Exteriores, Gueorguí Tijí.
Sostuvo que "lo más probable es que se trate de una operación de falsa bandera rusa como parte de la fuerte injerencia de Moscú en las elecciones húngaras".
El incidente se produce a una semana de las elecciones legislativas en Hungría, unos comicios considerados cruciales, ya que podrían poner fin a los 16 años de poder con mayorías absolutas que ostenta el conservador partido Fidesz del primer ministro Viktor Orbán.
En la intensa campaña electoral, el mandatario húngaro ha arremetido reiteradamente contra Ucrania, acusando a Kiev de intentar perturbar la seguridad energética de Hungría, un socio de la Unión Europea (UE) que, al igual que Eslovaquia, continúa importando gas ruso.
Las autoridades serbias han abierto una investigación después de que agentes del Ejército y la Policía hallaran dos mochilas y dos grandes paquetes de explosivos con detonadores en la localidad de Kanjiza, fronteriza con Hungría, indicó la televisión pública RTS.
Hasta el momento no hay información sobre el origen de los explosivos o sobre quién puede haberlos colocados en ese lugar.
El presidente serbio, Aleksandar Vucic, habló por teléfono con Orbán sobre esta situación, dado que un eventual ataque a la citada infraestructura gasística podría desatar una grave escasez de gas tanto en Hungría como en el norte de Serbia.
Orbán anunció la convocatoria de una sesión extraordinaria del Consejo de Defensa.
