Se disparan las especulaciones sobre una posible campaña presidencial de Marco Rubio

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Washington, 6 may (EFE).- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, desató en las últimas horas especulaciones en Washington sobre una posible candidatura presidencial republicana en 2028, una carrera en la que podría medirse con el actual vicepresidente, JD Vance.

El jefe de la diplomacia estadounidense ofreció el martes una rueda de prensa en la Casa Blanca en sustitución de la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, de baja por maternidad, y respondió con soltura y toques de humor a preguntas sobre asuntos como Irán, China, Venezuela o el papa.

Su intervención ha sido aplaudida en foros conservadores, donde consideran que proyectó una imagen claramente presidenciable, y #Rubio2028 se convirtió en tendencia en la red X.

Rubio compartió este miércoles en redes sociales un video de una de sus respuestas, editado con música que evoca un anuncio de campaña electoral.

En ese fragmento, respondía a una pregunta sobre su visión para el país: "Queremos que Estados Unidos siga siendo un lugar donde cualquiera, sin importar su procedencia, pueda lograr lo que se proponga"

 "Un país sin limitaciones impuestas por las circunstancias de nacimiento, el color de la piel o el origen étnico. Un lugar donde se puedan superar los desafíos y alcanzar el máximo potencial", afirmó en el video.

El audiovisual ha sido ampliamente difundido en redes sociales por influyentes figuras del ámbito conservador, incluido el magnate Elon Musk, quien hizo campaña en 2024 a favor del actual presidente, Donald Trump.

Este el segundo video viral que publica Rubio en los últimos días, ya que el fin de semana compartió uno en el que aparecía actuando como DJ en una boda. "No están preparados para mi nombre artístico como DJ", bromeó durante la rueda de prensa.

Rubio, de 54 años, compitió en 2016 con Trump por la candidatura presidencial republicana, que finalmente obtuvo el magnate neoyorquino, a quien posteriormente respaldó.

Trump no puede aspirar a un tercer mandato en 2028 y, aunque su sucesor natural sería el vicepresidente, Rubio ha ganado popularidad en los últimos meses y ha recortado distancias en las encuestas con Vance, considerado el principal favorito para la nominación republicana.

El secretario de Estado no ha dado el paso de forma explícita y ha asegurado públicamente que no se presentará en 2028 si Vance, a quien considera su amigo, opta a la nominación.

Trump no se ha posicionado a favor de ninguno de los dos, aunque algunos analistas creen que está otorgando un protagonismo creciente a Rubio frente a Vance.

La Casa Blanca publicó el martes un collage con una docena de canales de televisión que mostraban la intervención de Rubio y el mensaje "los ojos del mundo están puestos en la sala de prensa de la Casa Blanca".

Mientras Rubio acaparaba la atención mediática en Washington, el vicepresidente participaba en un acto de recaudación de fondos en Oklahoma para el Partido Republicano, lo que podría ayudarle a consolidar su influencia dentro de la organización.

Ambos proceden de contextos muy distintos. Vance creció en una comunidad de Ohio golpeada por la desindustrialización y la epidemia de opioides, un origen humilde que le permite conectar con las bases del movimiento trumpista Make America Great Again.

Rubio, que tiene el español como idioma materno, es hijo de inmigrantes cubanos que abandonaron la isla en la etapa prerrevolucionaria y ha cimentado su trayectoria política en sus críticas al socialismo.

Mientras Vance se inclina por limitar la implicación de Estados Unidos en el exterior, Rubio defiende una política exterior más intervencionista frente a adversarios como Irán o China.