En una manifestación convocada por la Alianza Mexicana contra el Fracking en la capital mexicana, representantes de comunidades de Veracruz, la Huasteca Potosina y el norte del país advirtieron que esta técnica de extracción de hidrocarburos ha provocado contaminación, enfermedades y daños al agua y al territorio.
“Ni en México ni en ninguna parte del mundo existe un 'fracking sustentable'”, advirtió Alejandra Jiménez, integrante de la alianza.
Los activistas exigieron que el comité científico que analiza esta técnica de hidrofracturación visite las comunidades afectadas y vea directamente los daños atribuidos a esta práctica.
El reclamo ocurre después de que el Gobierno de Sheinbaum abriera la discusión sobre un posible “fracking sustentable” y creara un comité para evaluar la explotación de yacimientos no convencionales.
Hermelinda Vázquez, representante de comunidades de la Huasteca Potosina, reprochó a Sheinbaum impulsar la discusión sobre esta práctica pese a que prometió prohibirla cuando estaba en campaña.
“Yo estaba orgullosa de que una mujer fuera nuestra presidenta. Estuve en la entrega del bastón de mando (investidura) y hoy hasta siento vergüenza porque ahora nos quiere destruir con esta práctica”, dijo.
Los manifestantes sostuvieron que la fractura hidráulica es “una tecnología de muerte” que “acaba con el agua”, “destruye el tejido social” y enferma a las comunidades.
“Que vayan a oler, que vayan a ver cómo se vive en los territorios que ya han sido impactados por los hidrocarburos y por el 'fracking'. Que tomen un vasito de agua de los que los compañeros tienen que estar tomando día con día”, expresó Jiménez al denunciar enfermedades como cáncer en zonas afectadas.
Desde Papantla, en Veracruz, Romualdo García denunció derrames constantes y contaminación en una región con unos 2.500 pozos petroleros, donde, afirmó, la actividad petrolera ha provocado daños ambientales y afectaciones a la salud.
“Lo que nos dijeron que era progreso para nosotros es una destrucción masiva”, sostuvo el defensor del territorio.
Las organizaciones también alertaron sobre el impacto que el 'fracking' podría tener en el norte del país, especialmente en estados con estrés hídrico como Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
“Destinar millones de litros de agua a esta técnica en estados con estrés hídrico es condenar a la población a la escasez”, advirtió Leslie Sánchez, de los colectivos Coahuila Sin Fracking y Noreste Sin Fracking.
En ese sentido, señaló que cada pozo puede requerir entre ocho y 80 millones de litros de agua y alertó que la expansión de esta técnica agravaría la escasez en esas regiones.
La protesta estuvo acompañada de música tradicional y fandango, que los participantes definieron como una forma de resistencia comunitaria.
Finalmente, la alianza que agrupa a más de 40 organizaciones, convocó a una jornada nacional de resistencia contra el 'fracking' a partir del próximo 5 de junio.
