"Así pues, si bien dar la confirmación es una de las mayores alegrías del obispo, hay otra cosa que entristece. A veces, cuando el obispo da la confirmación, el don del Espíritu Santo, ¡no se vuelve a ver a los chicos! Desaparecen de la parroquia", lamentó el papa al recibir a jóvenes de la ciudad de Génova (noroeste de Italia).
Y agregó que "es muy hermoso recibir este Sacramento, porque la plenitud del Espíritu Santo nos da este entusiasmo, esta fuerza, esta capacidad de seguir a Jesucristo, de decirle siempre sí al Señor, de no tener miedo de seguirlo con valentía, de vivir la fe en un mundo que tan a menudo quiere alejarnos de Jesús".
Ante ello, el papa estadounidense pidió a los jóvenes "perseverancia" y que "no olviden lo que han vivido durante este tiempo, incluyendo la alegría de venir a Roma, para celebrar juntos, para orar juntos: que esta alegría viva en sus corazones y continúen siendo fieles discípulos de Jesucristo; que perseveren en la fe, que regresen a la parroquia".
"Es muy importante que cada uno de ustedes también haga este compromiso, esta promesa al Señor: que realmente desean seguir siendo sus amigos, sus discípulos, sus misioneros, y que desean perseverar en la fe", añadió el pontífice.
