La medida, que entrará en vigor el próximo 1 de julio, fue adoptada con los votos de los diputados de los tres partidos que integran la coalición de gobierno (conservadores, socialdemócratas y neoliberales), informó el Parlamento en un comunicado.
Con la medida, el IVA de productos como huevos, leche, arroz, pasta, pan y harina de trigo, así como verduras y frutas ese reducirá del 10 al 4,9 por ciento.
Según la secretaria de Estado de Finanzas, Barbara Eibinger-Miedl, la rebaja debería suponer un ahorro medio de unos cien euros anuales para los hogares.
El Gobierno -que aún no ha decidido cómo cubrirá el coste previsto, estimado en unos cuatrocientos millones de euros anuales- defendió la bajada del IVA como adecuada para frenar el alza de la inflación que ha provocado la crisis energética desatada a raíz de la guerra de Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz.
