Así lo explicó Ramiz Alakbarov, coordinador especial adjunto de la ONU para el proceso de paz en Oriente Medio, durante una reunión del Consejo de Seguridad sobre la situación en la Franja.
"Mientras continúan los esfuerzos diplomáticos, la realidad cotidiana de la población de Gaza se caracteriza por una profunda incertidumbre. Los ataques israelíes prosiguen casi a diario, causando decenas de víctimas mortales, al tiempo que se registran acciones armadas por parte de Hamás y otros grupos palestinos", declaró Alakbarov.
Según dijo, el Gobierno de Benajamín Netanyahu ha declarado que ahora controla "el 60 % de Gaza", frente al 52 % que controlaba antes del alto el fuego, que entró en vigor el 19 de enero de 2025 tras la mediación de Catar, Egipto y Estados Unidos.
"La situación humanitaria sigue siendo grave y la población continúa dependiendo del suministro diario de ayuda", apuntó.
Alakbarov explicó que, pese a que ha habido mejoras "muy positivas", las operaciones humanitarias siguen estando muy limitadas debido a la escasez de los pasos fronterizos operativos y las restricciones que Israel impone a algunos artículos.
El coordinador especial adjunto instó a acelerar los esfuerzos para implementar el plan para poner fin al conflicto de Gaza, también conocido como el plan de paz de Trump, que fue respaldado por el Consejo de Seguridad, con la abstención de China y Rusia.
Entre otros, el desarme de Hamás y otros grupos armados, la retirada israelí, el despliegue de la Fuerza Internacional de Estabilización y que el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG) asuma sus responsabilidades de transición en coordinación con la Autoridad Palestina.
"La recuperación de Gaza debe contribuir a alcanzar los objetivos políticos fundamentales: la reunificación de la Franja de Gaza y Cisjordania bajo un único gobierno palestino legítimo y soberano, y el restablecimiento de un proceso político que ponga fin a la ocupación ilegal y haga realidad la solución de dos Estados", añadió.
Alakbarov urgió a la ONU a trabajar para que las partes vuelvan a "la senda que conduzca al fin de la ocupación y del conflicto, en el marco de una solución de dos Estados".
