La morosidad bancaria en Argentina alcanza niveles históricos, con un 11,5% en marzo, triplicando cifras de 2025. Familias endeudadas, presión inflacionaria y tasas exorbitantes dibujan un panorama sombrío en el sistema financiero nacional.
De acuerdo a los datos publicados el viernes último por el Banco Central argentino, el nivel de mora de las financiaciones bancarias a las familias (préstamos y tarjetas de crédito) se ubicó en el 11,5% en marzo pasado, multiplicando por tres veces y media la tasa de marzo de 2025 (3,3%).
Ese ratio de irregularidad es el más alto de la serie histórica publicada por el Banco Central, con registros mensuales desde enero de 2010.
Nivel de mora escala
El nivel de mora escala al 11,7% en el caso de las tarjetas de rédito y al 14,2% en los préstamos personales.
Los atrasos en los pagos son mucho mayores para los créditos no bancarios, otorgados principalmente por billeteras digitales, donde las carteras tocaron en marzo un nivel de irregularidad del 27,5%, de acuerdo a la consultora privada EcoGo.
Tomar algún tipo de préstamo otorgado por una institución financiera es una estrategia creciente entre los hogares del país suramericano que, según un informe difundido el jueves último por el Instituto Argentina Grande (IAG), en un 47% de los casos no llega a fin de mes para cubrir los gastos cotidianos con sus ingresos.
Casi la mitad de estos hogares tuvo que hacer por los menos algunas de estas cuatro cosas: gastar ahorros, vender pertenencias, pedirle dinero a conocidos o endeudarse con entidades financieras. Esta última estrategia es la que más ha crecido en el último año (21,2%).
Deuda de la clase media
“El endeudamiento en el sistema financiero es propio de sectores de clase media. La gente se endeuda para poder llegar a fin de mes”, señaló a EFE la socióloga Violeta Carrera Pereyra, investigadora del IAG.
Según el informe del IAG, en el cuarto trimestre de 2025 el 16,2% de las familias de Argentina se endeudó con conocidos y el 14,9% con entidades financieras, sumando 2,6 millones de hogares, un 17,7% más que a finales de 2023, cuando el ultraliberal Javier Milei asumió la Presidencia del país y puso en marcha un severo plan de ajuste económico.
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No pueden pagarlo
El crédito crece, pero luego las familias no pueden pagarlo. Esto se explica, en gran parte, porque las tasas de interés aplicadas a los préstamos y a los consumos con tarjetas crecen por encima de la inflación, pero los salarios, no.
“Hubo un crecimiento muy grande del crédito en un momento de tasas altas y los ingresos quedaron en niveles muy bajos. La gente quizás asumió que iba a poder repagar el crédito y, de repente, su ingreso empezó a caer en términos reales frente a la inflación”, dijo Carrera Pereyra.
Según observó la firma Deloitte en un reciente informe, el ratio de irregularidad de cartera en el sector bancario de Argentina es uno de los más altos de Latinoamérica.
Morosidad en las empresas
Los crecientes niveles de morosidad -que también se registran en el segmento de las empresas, aunque menores a los de las familias- y los cargos por incobrabilidad presionan la rentabilidad de los bancos que operan en Argentina.
Sin embargo, las autoridades del Banco Central argentino han descartado en los últimos días tomar algún tipo de medida de rescate o ayuda, sea para los bancos o para los deudores, y aseguran que las entidades financieras están bien capitalizadas y no hay riesgo sistémico.
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Del lado de la oposición, en tanto, impulsan varios proyectos de ley para dar algún tipo de solución a los denominados ‘deudores zombis’, aquellos que ya no tienen margen para pagar ni seguir presos en la espiral de endeudamiento sucesivo con distintos bancos y billeteras virtuales.
