Así, el 31 de diciembre de 2025 había 78.633 soldados destacados en este tipo de operaciones, el nivel más bajo desde el año 2000 y un 49 % menos que diez años atrás, en 2016.
Aunque el número ha ido bajando progresivamente a lo largo de la última década, la reducción más brusca fue de 2024 a 2025, con un 17 % menos.
"Si las cosas continúan así, podríamos asistir a un debilitamiento drástico de la gestión multilateral de conflictos y a la marginación casi completa de instituciones como las Naciones Unidas, debido a una tormenta perfecta de factores financieros, políticos y geopolíticos", señaló al respecto Jaïr van der Lijn, director del Programa de Operaciones de Paz y Gestión de Conflictos del SIPRI.
"Es probable que el resultado sea un mayor número de conflictos, y que estos conflictos tengan impactos aún más graves sobre la población civil, a medida que los Estados abandonen normas consolidadas desde hace tiempo", subrayó.
Entre las razones del fenómeno, el SIPRI apuntó por un lado a una crisis de financiación, ya que en julio de 2025 las misiones de paz de la ONU acumulaban ya un déficit de 2.000 millones de dólares -más del 35 % de su presupuesto global para 2024-2025- y varias tuvieron que realizar profundos recortes, todo ello porque los principales donantes no cumplieron a tiempo o en su totalidad con sus compromisos.
Además, las decisiones sobre la renovación de mandatos en el Consejo de Seguridad de la ONU se vieron complicadas por exigencias y amenazas de veto, señaló la organización, que puso como ejemplo la presión de EE. UU. para poner fin a la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (FPNUL, también conocida como FINUL o UNIFIL).
El SIPRI recordó que en 2025 estaban activas un total de 58 operaciones de paz internacionales en 34 países o territorios, tres menos que el año anterior, con 18 misiones en África subsahariana y Europa respectivamente, 14 en Oriente Medio y Norte de África, cinco en las Américas y tres en Asia y Oceanía.
Sin embargo, casi tres cuartas partes del personal (73 %) estaban concentradas en solo cinco misiones, cuatro de ellas en África subsahariana.
El SIPRI resaltó también que los diez principales contribuyentes de efectivos pertenecían a países del conocido como 'sur global', con Uganda en cabeza, seguida por Nepal, Bangladés e India.
