En Venecia, gobernada en la última década por el alcalde conservador Luigi Brugnaro, el candidato de la derecha y concejal Simone Venturini obtendrá entre el 47 y el 51 % de los votos, frente al senador del Partido Demócrata y apuesta del bloque de izquierdas Andrea Martella (40,44 %), según estos primeros sondeos.
En caso de que ningún candidato supere el 50 % de las papeletas, los dos más votados deberán medirse de nuevo en una segunda vuelta los 7 y 8 de junio.
Italia celebra desde ayer domingo elecciones en casi 750 pueblos y ciudades de todo el país, entre ellas 18 capitales de provincia, que así lo necesitaban para renovar sus ayuntamientos.
Los comicios son especialmente relevantes porque servirán, una vez más, para medir la fuerza de las dos principales coaliciones que previsiblemente se disputarán el Gobierno italiano en 2027.
Por un lado, la coalición de derechas integrada por los Hermanos de Italia de la primera ministra Giorgia Meloni, la ultraderechista Liga de Salvini y la conservadora Forza Italia; por otro, la alianza progresista entre el PD, el Movimiento 5 Estrellas y otras fuerzas.
Además, estas elecciones son las primeras después del fracaso de la coalición de Meloni en el referéndum constitucional de marzo.
De las 18 capitales de provincia, hay algunas en las que un candidato parte con una neta ventaja en los sondeos.
Es el caso de Salerno (sur), tierra de Vincenzo De Luca, de la que ya fue alcalde antes de ejercer como influyente presidente de la región de Campania (sur) hasta este año: el veterano político obtendrá hasta un 60 % de los votos, noqueando a sus rivales.
Salerno estaba actualmente en manos del PD, con el alcalde Vincenzo Napoli, pero De Luca ha concurrido respaldado por listas independientes tras reñir con esa formación.
Por otro lado, Reggio Calabria (sur) cambiará de manos: gobernada hasta ahora por la izquierda, el candidato de la derecha, Francesco Canizzaro, recibirá hasta un 68 % de los votos.
En Messina (sur), el alcalde Federico Basile, de centro independiente, repetirá mandato y derrotará a los bloques de derecha e izquierda con entre un 51 y un 55 % de los votos, según sondeos.
En Prato (norte), tradicional bastión izquierdista, el candidato de la izquierda Matteo Biffoni pelea por evitar una segunda vuelta, pues la demoscopia le otorga entre el 49,5 % y el 53,5 % de los votos.
Esto pese a que esta ciudad toscana estaba intervenida y gobernada por el comisario Claudio Sammartino tras la dimisión de la anterior alcaldesa del PD, Ilaria Bugetti, investigada por corrupción.
Las dieciocho capitales de provincia en juego son Agrigento, Andria, Arezzo, Avellino, Chieti, Crotone, Enna, Fermo, Lecco, Macerata, Mantua, Messina, Pistoia, Prato, Reggio Calabria, Salerno, Trani y Venecia.
El escrutinio ha comenzado a partir de las 15.00 hora local (13.00 GMT), aunque avanza con lentitud.
La participación ha alcanzado una media nacional del 60,06 % de los 6,6 millones de italianos llamados al voto, frente al 64,91 % de las anteriores elecciones, según datos del Ministerio del Interior.
