Tras semanas de estancamientos y amenazas, Washington y Teherán habían informado durante los últimos días de progresos en las conversaciones para acabar con estas hostilidades que han trastocado la economía mundial y dejan miles de muertos.
El presidente Donald Trump incluso había presentado como inminente el anuncio de un acuerdo durante el fin de semana, que decidió pasar en la Casa Blanca, mientras que la prensa estadounidense y los medios iraníes filtraban detalles de un futuro plan de paz.
Pero las esperanzas se vieron frustradas el lunes. Por un lado, por el anuncio del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de una intensificación de la ofensiva en Líbano y, por el otro, por los nuevos ataques de Washington contra Irán.
“Fuerzas estadounidenses condujeron ataques de autodefensa hoy en el sur de Irán para proteger a nuestras tropas de las amenazas planteadas por las fuerzas iraníes”, aseguró Tim Hawkins, portavoz del mando del ejército para Oriente Medio.
No dio detalles y se limitó a decir que los objetivos incluían estaciones de lanzamiento de cohetes y barcos que intentaban “colocar minas”.
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Los medios iraníes informaron que se escucharon varias explosiones fuertes en Bandar Abás (sur) alrededor de la medianoche (20H30 GMT). La televisión estatal precisó que la situación había vuelto a la normalidad y que se investigaba su origen.
El ejército estadounidense precisó que “mostrará moderación durante el alto el fuego” vigente entre las partes desde el 8 de abril.
Poco después, sin embargo, el secretario de Estado, Marco Rubio, anunció en la mañana del martes durante una visita a India que aún era posible llegar a un acuerdo con Irán.
“Hoy hubo algunas conversaciones en Catar, así que veremos si podemos avanzar. Hay mucho diálogo de un lado para otro sobre el lenguaje específico en el documento inicial, así que tomará unos días”, dijo.
Trump busca una salida a esta guerra impopular en su país, que ha perturbado gravemente la economía mundial debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del petróleo crudo y el gas que se consumen en el mundo.
Rubio afirmó el martes además que ese paso clave se reabrirá “de una forma u otra”. Y añadió: “Lo que está sucediendo allí es ilícito, es ilegal”.
Los precios del petróleo reaccionaron de manera dispar, tras volver a caer por debajo de los 100 dólares el lunes. El WTI norteamericano perdía un 5,2 % en Asia, mientras que el barril de Brent subía un 1,8%.
