La votación dejó nueve votos a favor, ninguno en contra y seis abstenciones, en una sesión en la que el órgano volvió a respaldar las medidas ante la persistente inestabilidad en el país africano.
La resolución volvió a evidenciar las divisiones en el Consejo en un contexto en el que algunos miembros defienden mantener la presión mediante sanciones ante la persistente inestabilidad, mientras otros, como China y Rusia, cuestionan su eficacia para avanzar en el proceso de paz.
La decisión se produce en un momento de nuevas tensiones y enfrentamientos en Sudán del Sur, donde al menos 18 personas murieron el pasado fin de semana en combates entre las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Sudán del Sur (SSPDF) y el Ejército de Liberación del Pueblo Sudanés en la Oposición (SPLA-IO), en el estado de Jonglei.
Las tensiones entre el Gobierno y la oposición se han intensificado en varias zonas del país pese al acuerdo de paz de 2018, que puso fin a la guerra civil y cuya implementación continúa siendo frágil.
