Por la mañana el papa participó en la ceremonia oficial de bienvenida en el Palacio Real con los Reyes de España y las principales autoridades del país, y en la tarde visitó un centro para personas sin hogar en un barrio popular de Madrid y cerró la jornada con una multitudinaria vigilia con jóvenes en la plaza de Lima.
También quiso dar un mensaje a los jóvenes, para que busquen la verdad frente a las “mentiras” de las redes: “La misión que os confío es precisamente ésta: que seáis humanos. Sí, ¡sed humanos!: hombres y mujeres de carne y hueso. No apariencias, sino rostros fiables”.

Entregó al papa una réplica de su tarjeta de residencia y, visiblemente emocionado, Khadry tuvo que parar de hablar y buscar un papel en el que había escrito su discurso para poder continuar.
“Encontré personas que me acogieron sin preguntarme nada, que me miraron con respeto y me hicieron sentir que mi vida importaba. Poco a poco empecé a confiar, a levantarme, a creer que podía salir adelante. Hoy tengo trabajo y he podido empezar una nueva etapa”, contó el senegalés.
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“Hace poco más de un año llegué a Madrid sola, embarazada de mis hijos, sin saber cómo iba a salir adelante. Tenía mucho miedo. Pero la Iglesia me acogió. Aquí nacieron Ares y Atenea. Aquí recibieron el bautismo. Hoy miro a mis hijos y sé que podemos tener un futuro”, relató la mujer.

Niurka entregó al papa un lazo con los nombres de sus pequeños, “que salieron adelante en un momento muy difícil, gracias a la acogida y al cuidado recibido”.
“Gracias, padre, por ayudarnos a construir un futuro de esperanza”, añadió la cubana.
También se le preguntó si se encontrará con el puertorriqueño Bad Bunny, que está en Madrid de gira, y comentó que no sabe si podrá conocerle porque, mientras él tiene un acto, el cantante estará en su concierto.
