A través de un comunicado oficial, el brazo militar hutí justificó esta escalada como parte del principio de “frentes unificados” para confrontar la “agresión estadounidense-sionista” y romper el asedio sobre el “Eje de la Resistencia”, que integran junto a Irán, Gaza, Líbano e Irak.
La milicia yemení también advirtió que considera “todos los movimientos enemigos como objetivos militares” y aseguró que sus operaciones se intensificarán bajo la premisa de “responder a la escalada con más escalada”.
Con este anuncio, los rebeldes yemeníes reactivan formalmente su campaña de hostigamiento naval, la cual permanecía congelada desde la entrada en vigor del alto el fuego en Gaza en octubre de 2025, bajo el plan de paz auspiciado por el presidente estadounidense Donald Trump.
La tregua supuso la pausa más relevante en los ataques de los insurgentes hutíes, que dominan el país del extremo sur de la península arábiga desde finales de 2014.
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No obstante, los hutíes sostienen habitualmente que el bloqueo contra barcos israelíes o vinculados a Israel solo se levantará de forma permanente cuando cese por completo el asedio a los territorios palestinos, por lo que el comunicado de este lunes reafirma su postura original ante el repunte de la violencia en la región.
Además de anunciar la reimposición del bloqueo naval, los huties confirmaron en su comunicado haber lanzado anoche un ataque contra territorio israelí, dirigido contra “objetivos sensibles en la región de Jaffa” (Tel Aviv) y que sus proyectiles “alcanzaron sus objetivos con precisión”.
El Ejército israelí confirmó a EFE que el misil lanzado desde Yemen fue interceptado con éxito tras activar las alertas de emergencia en Jerusalén, Tel Aviv y el centro del país.
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Esta reanudación de las hostilidades y la implicación del Yemen pone en riesgo el éxito de las negociaciones de paz impulsadas por Estados Unidos tras el alto el fuego regional lanzado el pasado 8 de abril.
El recrudecimiento se produjo después de que Israel bombardeara los suburbios sureños de Beirut pese a los pedidos de EE.UU de no hacerlo y después también de que Irán advirtiera de que ataques en esa zona supondrían una violación del acuerdo de alto el fuego vigente desde abril.
Ante la nueva escalada, el presidente Trump se apresuró a declarar que pediría al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que no responda a esta última ofensiva iraní con el fin de contener la situación, algo que Israel no ha cumplido, ya que sus aviones bombardearon hoy objetivos militares y una planta energética en territorio de la República Islámica.
