Japón y Mercosur avanzan hacia un “Acuerdo de Asociación Económica”

Sanae Takaichi, primera ministra de Japón, llega a la Cumbre del G7, en Francia. Su  gobierno anunció avances en las negociaciones para una asociación estratégica con Mercosur.
Sanae Takaichi, primera ministra de Japón, llega a la Cumbre del G7, en Francia. Su gobierno anunció avances en las negociaciones para una asociación estratégica con Mercosur.YOAN VALAT

REDACCIÓN INTERNACIONAL. Japón y el Mercosur acuerdan iniciar las negociaciones para alcanzar un Acuerdo de Asociación Económica (AAE). El anuncio llega tras una reunión entre la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi y el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva.

Japón y el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) llevan años avanzando la posibilidad de firmar un tratado de libre comercio. El pasado diciembre, ambas partes acordaron fortalecer sus relaciones bilaterales al alcanzar un marco de Asociación Estratégica que contempla no solo libre comercio sino también diálogo político y desarrollo.

La decisión de avanzar con las negociaciones se anuncia tras una reunión entre la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, y el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, durante la cumbre del G7 en la ciudad francesa de Évian.

“Los dos líderes acogieron con satisfacción la publicación de una declaración conjunta en la que se anuncia el inicio de las negociaciones sobre el Acuerdo de Asociación Económica (AAE) entre Japón y el Mercosur”, indicó la oficina de la primera ministra nipona en un comunicado.

Takaichi y Lula afirmaron que esperan lograr un acuerdo “mutuamente beneficioso” y “fortalecer aún más las relaciones económicas”.

Reducir aranceles, prioridad

Según detalles de las negociaciones avanzados por el medio económico japonés Nikkei, el acuerdo con Mercosur se centraría en reducir los aranceles a los automóviles, así como en diversificar las fuentes de petróleo y minerales críticos de Japón.

Japón importa alrededor de un 90% de su crudo de Oriente Medio, y el cierre del estratégico estrecho de Ormuz por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha provocado interrupciones en su suministro que han obligado a las autoridades a sacar al mercado millones de barriles de sus reservas estratégicas, entre otras medidas.