El decreto fue aprobado por más de dos tercios de los senadores y diputados asistentes a una sesión que se inició cerca de la medianoche del sábado y que terminó esta madrugada.
La resolución aprueba "la declaratoria de estado de excepción por conmoción interna establecida por el decreto supremo 5636", firmado el sábado por Paz.
La sesión fue convocada por el vicepresidente de Bolivia y titular del Legislativo, Edmand Lara, declarado opositor al Gobierno de Paz.
Antes de iniciar el debate, Lara dijo que no está de acuerdo con el estado de excepción y posteriormente se retiró porque sufrió una "descompensación", por lo que la dirección de la sesión quedó a cargo del presidente del Senado, Diego Ávila.
Paz decretó el sábado el estado de excepción para levantar los bloqueos de carreteras, una disposición que no supone la suspensión de derechos, pero sí prohíbe los bloqueos de vías y el uso de armas, explosivos y "elementos violentos" y dispone el "apoyo temporal" de las Fuerzas Armadas a la Policía en el control del "orden público".
La Constitución que rige en Bolivia desde 2009 establece que el Legislativo tiene hasta 72 horas para aceptar o rechazar el estado de excepción.
La medida fue anunciada horas después de que el Gobierno firmó un acuerdo con la Central Obrera Boliviana (COB) para "pacificar" el país, el cual fue rechazado por los otros dos sectores en conflicto, los sindicatos campesinos de La Paz y los seguidores de Morales (2006-2019), que se mantienen movilizados.
En la víspera, policías y militares se desplegaron en algunas regiones para empezar a levantar los bloqueos en carreteras troncales que conectan el occidente y el centro del país, sin incidentes, ya que en muchos puntos no había manifestantes y solamente se retiró el material que emplearon para cerrar las vías.
También esta madrugada, la Gobernación de la región oriental de Santa Cruz, la más poblada y el motor económico del país, logró un acuerdo con los "interculturales" o campesinos migrados desde otros departamentos, un sector afín a Morales, para que levanten un bloqueo que durante 40 días impidió el paso hacia el noreste amazónico del país.
Este domingo, la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) informó de que persisten 31 puntos de bloqueo en cuatro de las nueve regiones, frente a los más de cien cortes de ruta que se llegaron a registrar en ocho departamentos en las semanas pasadas.
El conflicto ha ocasionado desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en algunas ciudades y ha causado al menos 16 fallecidos, trece de ellos por falta de atención médica oportuna debido a los bloqueos, además de pérdidas económicas por 3.000 millones de dólares.
