China y un nuevo pulso con Estados Unidos: más controles y vetos a empresas

El presidente de Estados  Unidos, Donald Trump (i) y el mandatario chino, Xi Jinping (i).
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (i) y el mandatario chino, Xi Jinping (i). 020002+0000 ANDREW CABALLERO-REYNOLDS

PEKÍN. China elevó la presión sobre Estados Unidos en su pulso comercial y tecnológico con la inclusión de diez entidades estadounidenses vinculadas a sectores de defensa y tierras raras, entre otros, en su lista de control de exportaciones. También, restricciones en la contratación pública contra 46 empresas.

China acusa reiteradamente a Estados Unidos de ampliar el concepto de seguridad nacional para contener el desarrollo de sus compañías, mientras impulsa sus planes de autosuficiencia tecnológica en semiconductores, inteligencia artificial, robótica, nuevos materiales y cadenas industriales estratégicas.

El Ministerio chino de Comercio anunció que la medida de control de exportaciones se adopta en virtud de la Ley de Control de Exportaciones y de la normativa sobre productos de doble uso, con el objetivo de “salvaguardar la seguridad y los intereses nacionales” y cumplir obligaciones internacionales de no proliferación.

La cartera prohibió exportar productos de doble uso a esas diez entidades y vetó que organizaciones o individuos de cualquier país o región transfieran o proporcionen a esas compañías artículos de doble uso originarios de China.

Comercio añadió que las operaciones de exportación en curso deberán detenerse de inmediato y que, en casos especiales en los que sea necesario realizar una venta, los exportadores deberán solicitar autorización al Ministerio.

Las empresas

La lista incluye a Aveox, Red Cat Holdings, Teal Drones, IMSAR, Jaia Robotics, Ball Aerospace & Technologies, Oshkosh Defense, L3Harris Maritime Services, MP Materials y USA Rare Earth.

Entre las entidades señaladas figuran fabricantes y proveedores vinculados a drones, robótica, tecnología militar, sistemas aeroespaciales, servicios marítimos y tierras raras, sectores clave en la competencia tecnológica y comercial entre las dos mayores economías del mundo.

Por su parte, el Ministerio chino de Finanzas anunció medidas en la contratación pública contra 46 empresas estadounidenses, cuyos productos no podrán ser adquiridos por compradores públicos chinos.

Industrias de defensa y seguridad

La decisión, según el comunicado de Finanzas, no incluye a compañías de capital estadounidense establecidas en China.

La lista difundida por esa cartera incluye principalmente a empresas de defensa, aeronáutica, drones, sistemas militares y seguridad, entre ellas Lockheed Martin, Raytheon, General Dynamics, Boeing Defense, Anduril, BAE Systems, Teledyne FLIR y Cubic Global Defense.

Las dos decisiones amplían el alcance de las restricciones anunciadas por Pekín, al combinar controles sobre la exportación de productos chinos de doble uso con un veto en compras públicas a proveedores estadounidenses vinculados a sectores considerados sensibles.

Contramedidas

Los anuncios llegan después de que China prometiera “contramedidas firmes y contundentes” por la reciente decisión de Estados Unidos de incluir a varias compañías chinas, entre ellas Alibaba, Baidu, BYD y Unitree, en su lista de “empresas militares chinas”.

La inclusión en ese listado estadounidense no implica sanciones directas, aunque prohíbe al Departamento de Defensa contratar con las empresas designadas y prevé extender esas restricciones a adquisiciones indirectas a partir de 2027.

La nueva ronda de medidas se produce pese a la visita de Estado que el presidente estadounidense, Donald Trump, realizó a Pekín en mayo, durante la cual ambas partes defendieron una nueva “relación de estabilidad estratégica constructiva” para encauzar los vínculos bilaterales.

Desde entonces, Pekín y Washington han anunciado mecanismos de diálogo en comercio e inversiones, compromisos en agricultura y aviación y contactos militares, pero también han mantenido roces por aranceles, controles tecnológicos, tierras raras, Taiwán y restricciones a empresas.