Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para el mes de julio restaron 1,78 dólares respecto al cierre anterior.
El Departamento del Tesoro de EE.UU. emitió este lunes una licencia que autoriza por 60 días la venta de petróleo producido por Irán, tras calificar de "productivas" las negociaciones de paz en Suiza y destacar el compromiso de Teherán de garantizar el tráfico por el estrecho de Ormuz.
La decisión del Gobierno de Donald Trump abre una ventana hasta el 21 de agosto para producir, vender, transportar e importar crudo, productos petroquímicos y otros derivados del petróleo iraní, pese a que siguen vigentes las principales sanciones económicas contra la República Islámica.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, aseguró este lunes desde Bürgenstock (Suiza) que el domingo hubo "muy buen progreso" en las negociaciones de paz con Teherán, y afirmó que Ormuz estaba abierto y que inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) podrían entrar en Irán.
Catar y Pakistán, países mediadores, anunciaron además que EE.UU. e Irán han acordado una hoja de ruta para lograr un acuerdo definitivo en un plazo de 60 días, y que seguirán con las negociaciones técnicas esta semana y crearán un comité de alto nivel para supervisar el proceso de mediación.
Los avances se producen después de que EE.UU. e Irán intercambiaran amenazas durante el fin de semana y el sábado Teherán anunciara el cierre de Ormuz en medio de un aumento de las tensiones en el Líbano.
"Con la angustia geopolítica generalmente disipada la semana pasada, los inversores volverán a centrarse en los fundamentos de la oferta y la demanda", opinó en una nota el analista Tom Essaye, de The Sevens Report.
No obstante, el experto señaló que la reserva estratégica de petróleo de EE.UU. está en mínimos no vistos desde 1983 mientras la demanda del consumidor se mantiene fuerte en la temporada estival, factores "opuestos que habrá que vigilar en las próximas semanas".
El crudo de referencia estadounidense recortó la semana pasada un 11 % ante las expectativas por el acuerdo de paz tentativo EE.UU.-Irán, y después de que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) rebajara las previsiones de demanda anuales.
