Las órdenes afectaban a reporteros de medios como The Washington Post y The Wall Street Journal, quienes habían sido convocados para testificar sobre el origen de materiales vinculados a una pesquisa del Departamento de Justicia de Estados Unidos relacionada con posibles filtraciones de seguridad nacional, según reveló el medio NBC News.
Las citaciones exigían que los periodistas revelaran información sobre sus fuentes y comunicaciones internas, lo que generó preocupación en organizaciones de prensa por el impacto en la protección del secreto profesional y la libertad de información.
Tras la reacción de los medios y de defensores de la libertad de prensa, el Departamento de Justicia decidió finalmente retirar las órdenes, según personas familiarizadas con el caso citadas por NBC News, evitando así que los reporteros tuvieran que comparecer ante el gran jurado.
El episodio reaviva el debate en Estados Unidos sobre el equilibrio entre la persecución de filtraciones de información sensible y la protección del trabajo periodístico en casos vinculados a seguridad nacional.
Desde su regreso a la Casa Blanca, en 2025, la Administración de Donald Trump ha mantenido una relación tensa con parte de la prensa estadounidense con críticas recurrentes a medios a los que acusa de sesgo y desinformación mientras organizaciones de libertad de prensa alertan sobre el impacto de este clima en el trabajo periodístico y el acceso a fuentes en Washington.
