Preso en Brasil desde 2022, Sergey Vladimirovich Cherkasov está en el centro de una disputa entre Washington, que pide su extradición por espionaje, y Moscú, que lo busca por narcotráfico.
La decisión del gobierno brasileño, publicada el lunes, no determina hacia que país será expulsado Cherkasov, de 40 años.
Brasilia exige que el ruso cumpla la condena de 15 años que le fue impuesta en 2022 o consiga una autorización de la justicia antes de salir del país.
Cherkasov fue detenido en los Países Bajos en abril de 2022, cuando se hacía pasar por un estudiante de maestría brasileño.
Agente de inteligencia
La policía neerlandesa determinó que era un agente del Departamento Central de Inteligencia de las Fuerzas Armadas Rusas (GRU) que buscaba infiltrarse en la Corte Penal Internacional, en La Haya, para incidir en procesos sobre crímenes de guerra en Ucrania.
Fue deportado de inmediato a Brasil, donde fue sentenciado a 15 años de cárcel por fraude de identidad.
Ese mismo año, Moscú pidió que fuera deportado a Rusia, donde es buscado por narcotráfico.
En 2023 Estados Unidos lo acusó de actuar como agente de una potencia extranjera mientras estudiaba en ese país entre 2018 y 2020 y pidió a Brasil su extradición.
Según Washington, Chersakov se hizo pasar por estudiante de posgrado en una universidad para recolectar información sobre estadounidenses y la entregó a sus superiores rusos.
