Gallagher transmitió a los presentes un "afectuoso saludo" del papa León XIV y aseguró que siente "gran alegría" por volver a Moscú después de la visita que realizó a finales de 2021.
Aseguró que los presentes en la misa son como "una gran familia" pese a que proceden de distintos lugares.
En el corazón de Moscú, Gallagher elogió la belleza de la cooperación y abogó por buscar siempre cosas que unen a las personas y no las separan.
Durante el oficio, que duró una hora, el arzobispo llamó también a rezar por la paz en el mundo.
La comunidad católica de Rusia se estima en la actualidad en unos 700.000 fieles.
El emisario del Vaticano se reunió horas antes con el asesor del Kremlin para Asuntos Internacionales, Yuri Ushakov, sin que los detalles de ese encuentro trascendieran en la prensa.
Según la Santa Sede, en el transcurso de la reunión "se abordaron temas internacionales de actualidad".
Previamente esta semana, Gallagher celebró también un encuentro con el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov.
Durante esa reunión, el emisario del Vaticano llamó a poner fin "lo antes posible" a la guerra en Ucrania, justo cuando se han estancado los intentos de Estados Unidos de mediar entre ambos bandos en conflicto.
"Hablemos claro, esta guerra debe terminar (...). Cuanto más tiempo continúe el conflicto, más difícil será lograr una solución adecuada", dijo en rueda de prensa.
Lavrov, por su parte, destacó que, pese a todas las "perturbaciones" en el mundo, Rusia ha logrado "mantener con el Vaticano un diálogo de confianza y respeto mutuo".
Se trata del primer viaje de Gallagher a Rusia desde el comienzo de la contienda y tiene lugar un mes después de que fuera recibido en Kiev por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
