Le Pen aboga por "poner fin a esta locura regulatoria" durante el primer debate al Elíseo

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París, 27 ago (EFE).- La ultraderechista francesa Marine Le Pen, favorita en las encuestas para suceder a Emmanuel Macron en el Elíseo en 2027, abogó este jueves por "poner fin a esta locura regulatoria" durante el primer debate electoral entre siete candidatos a las presidenciales francesas de la próxima primavera.

"Nuestro país tiene una identidad económica basada en las empresas, la Nación y el Estado. En empresas que han sufrido enormemente. Estos impuestos excepcionales no deben convertirse en permanentes; debemos frenar esta locura regulatoria", declaró Le Pen, tras lanzar un llamamiento a la "unidad" entre trabajadores y empresarios para impulsar la "recuperación" de Francia partiendo del "consenso general sobre la gravedad de la situación".

Fue el mensaje que lanzó la líder de la extrema derecha francesa en la ronda inicial de breves intervenciones, en la que se expresó en cuarto lugar, un orden de toma de palabra establecido por un sorteo previo antes de iniciar el debate sobre propuestas económicas que se desarrolla en el marco del encuentro anual de la principal patronal francesa, el Medef, en la pista central de Roland Garros.

Le siguió en el turno de palabra el líder izquierdista Jean-Luc Mélenchon, quien se perfila en las últimas encuestas como el candidato que cuenta con más apoyos para pasar a la segunda vuelta de las presidenciales francesas, junto a Le Pen.

Mélenchon abogó en su primer discurso por "el regreso del Estado y, con él, de la planificación ecológica para ganar visibilidad y consolidar la economía circular". Defendió, por ello, la "planificación ecológica", ya que "el cambio climático trastocará todas las cadenas de producción, las finanzas de los seguros y todo el ámbito de las actividades humanas", aseguró el líder de La Francia Insumisa.

"Nos vemos amenazados por una crisis financiera", afirmó, la cual podría derivarse "de la burbuja digital o de la deuda de los estados, en particular de Estados Unidos", y advirtió a los empresarios de que "si no aumentan los salarios, Francia caerá en recesión"

"En los próximos cinco años, debemos comprender que vamos a sufrir crisis y que Francia no puede sobrevivir", explicó Mélenchon, destacando el cambio climático, las nuevas infraestructuras digitales y el "giro del mundo hacia China".

También desde la izquierda, el socialdemócrata Raphaël Glucksmann rechazó "un destino que convierta (a Francia) en un parque de atracciones", en alusión al reciente acuerdo entre París y Riad para que los saudíes levanten un gran complejo de ocio a las afueras de París.

En cambio, Glucksmann propuso a los miembros de Medef "un nuevo contrato patriótico". "Primer eje: la revolución ecológica será la gran revolución industrial del siglo XXI. Segundo eje: reconstruir una sociedad de trabajadores y dejar de ser una sociedad de rentistas y herederos. Tercer eje: abrazar la revolución tecnológica y volver a ser un país de constructores", enumeró.

Desde el campo del centro se expresaron los dos antiguos primeros ministros de Macron, Édouard Philippe y Gabriel Attal.

Philippe se manifestó a favor de "poner las cuentas en orden, no subiendo los impuestos sino comprometiéndonos colectivamente a trabajar más", y dijo ser plenamente consciente de la "preocupación" de los empresarios respecto a la situación económica del país.

"Cuando nuestros empresarios flaquean, Francia flaquea", advirtió Attal, por su parte, aunque añadió que "es posible que Francia tenga por delante sus mejores años".

El conservador y exministro del Interior Bruno Retailleau, que fue el primero en intervenir, denunció "un Estado voraz" hacia las empresas y abogó por "un respiro" en lugar de reformas.

"El primer problema que afrontan las empresas francesas (...) es la burocracia estatal. Es un Estado voraz", lamentó el presidente de Los Republicanos, quien defendió "un Estado al servicio de las empresas" y apoyó "una ruptura para cambiar el sistema".

La última en tomar la palabra fue la ecologista Marine Tondelier, quien pidió "encontrar soluciones" al cambio climático. "La actividad económica depende de la temperatura, el ciclo del agua, el océano y los bosques", declaró.

A modo de preámbulo, Patrick Martin, presidente del Movimiento de Empresas de Francia (Medef), subrayó la necesidad de que la economía y las empresas recuperen un papel central en el debate público, dada su importancia para el buen funcionamiento y el futuro del país.