En Nepal, la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) actualizó este domingo su balance oficial a 1.341 víctimas mortales. Esta cifra supone un ligero descenso respecto a los 1.344 notificados en la víspera, una fluctuación que las autoridades atribuyen a la complejidad logística de las labores forenses y al continuo recuento de restos humanos parciales recuperados entre los escombros.
El número de personas cuyo paradero se desconoce en el país del Himalaya ha aumentado a 4.996. Entre los desaparecidos figuran al menos 589 ciudadanos extranjeros, incluidos dos españoles. La identificación sigue siendo el mayor desafío, hasta el momento, el Gobierno nepalí solo ha podido entregar 98 cuerpos a sus respectivas familias.
En la vecina región china del Tíbet, también duramente golpeada por la avalancha de lodo y rocas del pasado 26 de agosto, el último balance difundido por las autoridades eleva a 43 los fallecidos, mientras 519 personas siguen todavía desaparecidas. Pese al tiempo transcurrido desde el desastre, las esperanzas en la “zona cero” se han reavivado en los últimos días tras el hallazgo con vida de cuatro personas.
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